Documentan organismos humanitarios 52 casos de tortura en Tabasco

martes, 15 de noviembre de 2011
VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- En lo que va de 2011, Organismos No Gubernamentales (ONG) locales han documentado 52 casos de tortura en Tabasco, cometidos por policías preventivos y federales, así como por elementos de la Marina y el Ejército. María Teresa Jaber Pancardo, presidenta de las ONG de Tabasco, informó que han atendido, documentado y denunciado ante las comisiones estatal (CEDH) y nacional de Derechos Humanos (CNDH) 52 casos de torturas, adicionales a los que dio a conocer la organización internacional Human Rights Watch (HRW) en su más reciente informe. “No importa de qué estén acusadas las personas (implicadas), el hecho es que no se debe hacer justicia por mano propia, y resulta que nuestras policías, encargadas de cuidar el orden y cumplir los preceptos legales, son quienes están torturando a nuestra gente”, expresó. Jaber Pancardo indicó que acudirán a todas las instancias correspondientes para que se castigue a los responsables de cometer torturas, y aclaró que no están defendiendo delincuentes, sino la integridad física de los acusados. “Es inadmisible que las policías, Ejército y marinos no respetan la Constitución y obligan a los detenidos a declarar con violencia”, añadió. Y agregó que las cifras de las autoridades en materia de seguridad distan mucho de la realidad, ya que muchas veces recurren a las torturas “para obtener confesiones y poder mostrar resultados, entre comillas”. Luego de dos años de investigación en cinco estados de la República (Tabasco, Chihuahua, Nuevo León, Guerrero y Baja California), HRW citó en su más reciente informe –de 170 casos documentados en México– 25 testimonios de torturas en Tabasco, perpetradas por militares, marinos y policías. Uno de esos testimonios es el de la joven Nallely Thamara Lara Sosa, de 22 años de edad, torturada y agredida sexualmente por fuerzas de seguridad que la obligaron a confesar hechos falsos para incriminarla como colaborada en el asesinato de tres mujeres. Nallely relató a HRW que su confesión fue redactada por funcionarios judiciales que trabajaban con sus torturadores y fue obligada a firmarla sin leerla. La joven fue detenida la madrugada del 18 de junio de 2010 en el municipio de Cárdenas, Tabasco, en casa de una hermana, por hombres armados y encapuchados que derribaron las puertas de acceso. La llevaron a un centro de detención ilegal donde, en principio, le colocaron una bolsa de plástico en la cabeza y comenzaron a asfixiarla, mientras la golpeaban en el rostro y le gritaban: “Habla perra, habla putita”. Thamara relató que los policías la acusaban de haber ayudado a planificar el asesinato de tres mujeres en Cárdenas, ocurrido semanas antes. “Me volvieron a preguntar: ‘¿Qué tienes que ver con el asesinato de las tres muchachas de Cárdenas?’. Y yo le dije: ‘No señor, nada, se lo juro’... Y él me dijo: ‘Ahorita nos vas a decir la verdad,’ y en eso me volvieron a golpear dos personas de cada lado, y yo lloraba y le respondía que no tenía nada que ver con eso”, contó a HRW. Uno de los sujetos que la interrogaban le advirtió: “Te vamos a hacer cantar”. Enseguida ingresó a la sala un hombre con una bolsa negra de residuos, le cubrió la cabeza y el torso con la bolsa y la ató. Mientras la sostenían, le repetían: “Muérete, muérete, hija de la chingada, porque es lo menos que mereces”. Varias veces perdió el conocimiento. A continuación fue llevada a una sala donde un hombre con el rostro cubierto y vestido de civil comenzó a mostrarle fotografías truculentas de tres mujeres que habían sido asesinadas (las supuestas víctimas de Thamara). Cuando el agente llegó a una fotografía que mostraba a una de las víctimas con un palo introducido en el recto, le dijo: “Esto es lo que te vamos a hacer a ti”. Thamara fue llevada nuevamente a la sala de interrogatorios, donde fue vendada, atada y subida a una mesa. Los agentes, dijo, le quitaron los pantalones, la ropa interior y amenazaron con violarla en grupo. “Ay, Tamarita, aquí va a comenzar a cambiar todo, ahorita te vamos a dar cariño y amor, porque aquí vas a tener varios amigos, hasta fila están haciendo para ti”, le dijo un hombre. “Comenzaron a tocar todo mi cuerpo y me alzaron mi brasier, ya que yo sentía manos por todo el cuerpo. Me tocaron mis nalgas, me insultaban y a la vez me decían: ‘ahorita vas a sentir lo que es bueno. Estás buena, maldita puta’... fue donde grité: ‘no señor, yo lo hice, pero por favor no me hagan nada, se los pido’, y en eso me dice el que me interrogaba: ‘vas a cooperar entonces, vas a hablar’, y le dije: ‘sí, señor, lo que usted diga’”. El caso de Thamara fue presentado ante el tribunal del Primer Distrito Judicial de Villahermosa el 23 de junio. Ante el juez rechazó toda su declaración ante el Ministerio Público y relató cómo había sido detenida arbitrariamente, torturada, agredida sexualmente y obligada a firmar una confesión falsa. A pesar de las denuncias de tortura, confirmadas por un estudio médico independiente, el juez dictó el auto formal de prisión el 27 de junio. Thamara continúa en prisión a la espera del juicio en su contra. El 20 de junio, la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) había presentado a Thamara y a otros dos detenidos como presuntos responsables de colaborar en el asesinato de Dayra Itzamara Gallegos, Yazmín Itzel Pérez e Ivonne Guadalupe Fuentes, cuyos cuerpos fueron hallados el 3 de mayo de 2010 al costado de una carretera rural del municipio de Cárdenas. Según la PGJE, siguiendo órdenes de un jefe local de la organización criminal Los Zetas, Thamara habría engañado a las mujeres para que fueran hasta ese sitio, donde luego fueron violadas y asesinadas, en venganza porque una de ellas supuestamente había insultado al jefe zeta.

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