Asume Narro segundo periodo como rector de la UNAM

jueves, 17 de noviembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En sesión honoraria del Consejo Universitario, José Narro Robles rindió protesta como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para el periodo 2011-2015, el segundo al frente de la institución. En su discurso, Narro externó su preocupación por el futuro y lo que, desde la Universidad, pueda construirse para hacerle frente: “Hoy toca construir un porvenir que perfile a una institución cada vez más sólida, con más vínculos con las necesidades del país y con sus soluciones”. En presencia de mil 300 alumnos, cerca de mil autoridades de la UNAM, exrectores, funcionarios públicos e invitados de honor como Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Ramón Xirau y Elena Poniatowska, el reelecto rector reconoció que la Universidad requiere cambios para fortalecerse y contribuir a la solución de los problemas que el país demanda: “La inseguridad, la falta de oportunidades para la juventud, la exclusión de los más vulnerables, son problemas graves que no tienen los niveles de atención que se requieren”. Dio a conocer las 16 líneas rectoras del programa de trabajo para el cuatrienio que hoy inicia y para el cual fue reelegido. Entre ellas, destaca: Elevar la calidad de la formación y la eficiencia terminal en todos los niveles; incrementar el uso de las nuevas tecnologías de la información; reforzar los procesos de actualización de los planes de estudio del bachillerato y la licenciatura; proponer el establecimiento de otra Escuela Nacional de Estudios Superiores y de nuevas carreras acordes con las necesidades de la sociedad; aumentar la cobertura de la educación media superior y superior; robustecer la estructura y los programas de las divisiones del Sistema de Universidad Abierta; crecer el número de programas de licenciatura y posgrado; rejuvenecer y consolidar la planta académica, mejorar el nivel de investigación, entre otras. Narro agradeció el apoyo de la comunidad universitaria el tiempo que ha estado al mando de la Universidad que, festejó, ha sido fundamental para el desarrollo educativo, científico, social y cultural del país con base en los principios “irrenunciables” que la caracterizan: “su autonomía y su carácter nacional, su naturaleza pública y laica, su régimen de libertades y su profundo apego a la sociedad mexicana y sus mejores causas”. Para quien dirige el rumbo de la UNAM, el origen no es destino. “Hasta hace apenas pocos años, esa premisa resultaba irrebatible y condicionaba a nuestras sociedades. Hoy, sin embargo, sabemos que la educación puede hacer la diferencia. Que la preparación es clave para hacer un viaje distinto al predeterminado a causa de un arranque marcado por las desventajas sociales, culturales y económicas. La educación modifica, en ocasiones de forma radical, la trayectoria y el punto de llegada”, fueron las palabras con que terminó un discurso que se desvaneció en el estruendo de un aplauso.

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