"Regresivo", el gasto público en salud en México: ONU

lunes, 19 de diciembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio a conocer hoy el informe sobre Desarrollo Humano México 2011, en el que advierte que pese a los avances alcanzados en materia de salud, los aspectos negativos “siguen siendo muy fuertes”. Por ejemplo, resaltó que el gasto público en ese renglón aún es “regresivo” y la población enfrenta muchos problemas para tener acceso a los medicamentos. “El gasto en salud con mayor regresividad es el subsidio implícito a la compra de medicamentos mediante la exención del impuesto al valor agregado”, detalla el texto, elaborado por la oficina en el país del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otras agencias de la ONU. La comparación entre avances y rezagos, apunta, aún es negativa, ya que “por un lado los servicios para la población no asegurada son altamente progresivos, gracias a un aumento notable del gasto dedicado a los más pobres, incluyendo el inicio de operaciones del Seguro Popular”. Sin embargo, añade, “el acceso y uso de los servicios para la población asegurada siguen siendo altamente regresivos debido, sobre todo, al elevado costo de las contribuciones para los trabajadores de bajos ingresos: alrededor de 35% del salario”. Entre los claroscuros que señala el informe en relación con el gasto federal en salud, destaca que la ampliación de cobertura física en servicios en áreas rurales mediante el Programa de Ampliación de Cobertura mejoró la progresividad del gasto. Ello debido a que se estableció un paquete de 12 intervenciones básicas de salud enfocadas a grupos vulnerables, como niños y mujeres, con prioridad en padecimientos como diarrea, diabetes, hipertensión, tuberculosis y desnutrición. No obstante, subraya, se observa al mismo tiempo que “el gasto en salud con mayor regresividad es el subsidio implícito a la compra de medicamentos mediante la exención del impuesto al valor agregado”. Ello se explica debido a que “el gasto fiscal es casi tan desigual como la distribución del ingreso, por lo que representa un instrumento muy ineficiente para transferir beneficios de salud a la población más pobre”. También indica que algunos programas resultan sumamente progresivos, como es el caso de Oportunidades del IMSS, pero otros proyectos del Estado, insiste, son altamente regresivos en cuestión económica, como es el caso del ISSSTE. “El balance del gasto total en salud es regresivo”, concluye Naciones Unidas.