Llama Calderón a hacer de Centroamérica motor del desarrollo económico

lunes, 5 de diciembre de 2011
MÉRIDA, Yuc. (apro).- Al inaugurar la XIII Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, el presidente Felipe Calderón llamó a relanzar el proyecto, que hoy celebra su vigésimo aniversario, y estrechar los lazos de cooperación entre los países miembros para hacer de la región un verdadero motor de desarrollo económico y social. Al encuentro, que tuvo como sede el Centro de Convenciones de Siglo XXI de esta ciudad, asistieron los presidentes de Guatemala, Álvaro Colom; de Honduras, Porfirio Lobo; de Nicaragua, Daniel Ortega, y de República Dominicana, Leonel Fernández Reyna; así como el de Chile, Sebastián Piñera, como invitado especial en su calidad de presidente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Recordó que este foro fue creado en 1991 como alianza estratégica “para contribuir a la paz centroamericana, consolidarla, recuperar el crecimiento económico en la zona que compartimos, impulsar la integración regional y la consolidación institucional de nuestras democracias”. Afirmó que “a 20 años, el Mecanismo de Tuxtla ha cumplido los objetivos que impulsaron su creación”, pues en este tiempo “nuestras naciones han sabido construir una relación marcada por la cooperación para el desarrollo, por la integración económica, por la solidaridad, en caso de desastre, y la diplomacia para afianzar el orden democrático regional”. “Nuestras sociedades, también, ahora, tienen democracias consolidadas”, sostuvo. Por ello, llamó a relanzar el Mecanismo de Tuxtla “para impulsar, con renovados bríos, el desarrollo económico y social de la región y enfrentar, con mayor eficacia, los retos que nos ha tocado vivir”. Concretamente, convocó a fortalecer la cooperación entre los países de la región para consolidar todos los instrumentos y procesos de integración y desarrollo regional. “En especial, compartimos el desafío de fortalecer el Proyecto Mesoamérica, antes Proyecto Puebla-Panamá, como el motor de la conectividad, el bienestar social, la prosperidad y el desarrollo sustentable de nuestros pueblos”, destacó. Calderón añadió que otro instrumento importante para detonar el desarrollo regional, es el Programa Mesoamericano de Cooperación. Y se comprometió a que México “trabajará intensamente para que en 2012 podamos culminar los proyectos prioritarios que tenemos en marcha”. También resaltó la necesidad de echar a andar el Tratado de Libre Comercio Único entre México y Centroamérica, “que acabamos de suscribir, y que, sin duda alguna, se traducirá en más intercambios económicos, producción y empleo en la zona que compartimos”. Asimismo, exhortó a sus invitados a “intensificar las acciones conjuntas para fortalecer la gobernabilidad democrática de nuestros países”. “Es momento de transitar de una democracia de meros electores, a una democracia participativa de ciudadanos”, destacó. Explicó que ello “significa no sólo asegurar elecciones libres y respetadas, que debemos seguirlo haciendo con plena determinación, sino también, avanzar con mayor claridad hacia la participación de los ciudadanos en las decisiones cotidianas y colectivas”. En ese sentido, dijo, resulta “muy alentador saber que uno de los acuerdos de la reunión preparatoria de la cumbre fue la creación de un grupo de alto nivel sobre democracia, una propuesta que ya se concretó”, y entre sus tareas inmediatas está la de “concertar posiciones para el fortalecimiento de la Carta Democrática Interamericana”. “Será una ocasión propicia para refrendar los valores democráticos que compartimos”, expresó. En tercer lugar convocó a los mandatarios “a robustecer la seguridad regional. Sobre la base del diálogo y la corresponsabilidad, en los últimos años hemos actualizado y reforzado las medidas conjuntas para hacer frente a la delincuencia organizada transnacional”. Comentó que esta reunión constituye una magnífica oportunidad para evaluar los avances de los compromisos adquiridos y para definir nuevas acciones, a fin de combatir con mayor eficacia el trasiego de droga, el tráfico de armas, el lavado de dinero y la trata de personas. Por último, pidió actualizar esquemas de cooperación para garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes.