Implicados en matanza de Guadalajara ganaban entre 10 mil y 20 mil pesos al mes

jueves, 8 de diciembre de 2011
GUADALAJARA, Jal. (apro).- El procurador general de Justicia de esta entidad (PGJE), Tomás Coronado Olmos, afirmó que por lo menos 10 personas participaron en la matanza de las 26 víctimas cuyos cadáveres fueron abandonados frente a los Arcos del Milenio el pasado 24 de noviembre. En conferencia de prensa, donde fueron presentados tres de los presuntos autores materiales de la masacre, el funcionario afirmó que la dependencia a su cargo tiene plenamente identificadas al resto de los autores materiales e intelectuales. Coronado Olmos, quien ayer aseguró que el caso estaba prácticamente resuelto, ahora reculó y dijo que sólo siete de los 26 homicidios se han esclarecido. En la rueda de prensa, los sicarios aceptaron su participación en el homicidio de siete de las 26 personas, y confesaron que percibían un salario de entre 10 mil y 20 mil pesos al mes por trabajar para el cártel del Milenio. Uno de los detenidos, Rigoberto Robles Farías, de 36 años, El Flaco y/o El Chore, reconoció que intervino en al menos 48 ejecuciones en lugares y fechas diferentes. El sujeto confesó también que estrangularon a siete de las víctimas en una finca de la avenida Torremolinos, municipio de Zapopan, y aseguró que los muertos pertenecían a la banda de Los Torcidos, al servicio del cártel de Guadalajara Nueva Generación. Robles Farías, identificado como Alberto Flores Farías, es oriundo de Los Reyes, Michoacán; era vecino de la calle Etiopía, de la colonia Cuauhtémoc, de Guadalajara. Mencionó que desde 2009 pertenece al cártel del Milenio, en donde le pagaban 18 mil pesos mensuales por su trabajo como sicario. El sujeto, que cuenta con antecedentes penales por robo de camiones de carga, se desempeñó como chofer de la camioneta van, donde dejaron a siete de los 26 muertos abandonados en los Arcos del Milenio el pasado 24 de noviembre. Otro de los capturados, José Trinidad Escobar Salmerón, de 38 años, La Troca, originario de Juchitlán, Jalisco, admitió que el 24 de noviembre fungió como copiloto de la van blanca. Este individuo, vecino de la colonia Insurgentes, recibía 10 mil pesos mensuales por sus servicios a favor de la banda del Milenio. También tiene antecedentes penales por delitos contra la salud. Finalmente José Luis Herrera Solares, El Chino, fue reconocido como líder de una de las células del referido cártel y admitió que a él le pagaban 20 mil pesos mensuales para trabajar como sicario. Reveló que antes del múltiple homicidio recibió la encomienda de levantar y ejecutar a personas del cartel contrario (Jalisco Nueva Generación). Además, refirió que el 24 de noviembre “iba de punta”, a bordo de un carro Nissan Sentra, color arena, para abrirle paso a la camioneta van blanca que quedó abandonada en las cercanías del Mercado de Abastos de Guadalajara, sobre la avenida Lázaro Cárdenas. Los detenidos dijeron que todos los ejecutados estaban ligados al narcomenudeo. Según el procurador Tomás Coronado Olmos, con el asesinato de las 26 personas los miembros de la banda del Milenio “pretendían causar terror a los integrantes del cártel de Jalisco Nueva Generación, por ser sus contrarios y también causar terror al gobierno de Jalisco”. Dijo también que la autoridad estatal aseguró dos fincas, una localizada en la avenida Torremolinos 159, de la colonia del mismo nombre en Zapopan, en donde se habría ejecutado a las víctimas del múltiple homicidio. La otra, en la calle Torre Alba 1072, del fraccionamiento Lomas de Zapopan, ubicado al norponiente de la zona metropolitana. En la última vivienda se aseguraron decenas de fornituras, radios transmisores, un lanzacohetes, cerca de medio kilogramo de mariguana, un cañón para fusil Barret, y decenas de cargadores abastecidos con tiros de diferentes calibres, mientras en la primera también se localizaron implementos para amordazar a las personas levantadas entre el lunes 21 y la madrugada del jueves 24.