Caso Cassez "sepulta" año de México en Francia

lunes, 14 de febrero de 2011

MEXICO, DF, 14 de febrero (apro).- El gobierno de Felipe Calderón decidió retirarse de todas las actividades del Año de México en Francia, luego de que el presidente de ese país, Nicolas Sarkozy, advirtió que en cada uno de los eventos se destacaría el caso de Florence Cassez.
En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respondió que “el gobierno de México no permitirá que los artistas y creadores, así como empresarios y demás participantes en este programa, sean expuestos a manifestaciones ajenas al fin que los convocó”.
Debido a ello y tras las declaraciones del mandatario francés, “México considera que no existen condiciones para que el Año de México en Francia se lleve a cabo de manera apropiada”.
La Cancillería insistió en que mientras no existan las condiciones apropiadas para que el Año de México en Francia se lleve a cabo conforme a lo acordado, “lamentablemente el gobierno de México no estará en posibilidad de participar en sus actividades”.
Enseguida, manifestó su sorpresa de que un jefe de Estado tome una decisión de política exterior que afecta los vínculos entre dos pueblos y gobiernos en consulta con una persona condenada por delitos particularmente graves.
La SRE insistió en que en todo momento a Cassez se le juzgó conforme a derecho y, por esas razones, “México no está dispuesto a negociar el estado de derecho en ningún caso”.
Luego resaltó que la participación de la ciudadana francesa en los delitos de secuestro está plenamente demostrada por declaraciones de víctimas y testigos, así como en actuaciones judiciales.
Bajo ese escenario, subrayó, la posición del gobierno mexicano es clara en cuanto a que el caso Cassez es “cosa juzgada” y no puede utilizarse para desvirtuar el objetivo del Año de México en Francia.
El objetivo de ese foro, recordó la Cancillería, consistía en permitir al público francés conocer la diversidad y riqueza del patrimonio cultural de México y su dinamismo creativo.
De ahí la decisión mexicana de retirarse de los eventos, pues utilizarlos para hablar del caso Cassez, como indicó el presidente Sarkozy, impediría la apreciación de las obras artísticas y las contribuciones al progreso de la humanidad que presentarían los mexicanos en esos espacios.
Asimismo, destacó que desde 2009 el gobierno de Calderón dejó claro al de Francia que es imposible el traslado de Cassez a su país de origen, al amparo de la Convención de Estrasburgo, “debido a las diferencias sustantivas entre los sistemas jurídicos de ambos países”.
Más aún, ese mecanismo de ninguna manera obliga al Estado requerido a consentir en una solicitud de traslado, y menos cuando se trata de una persona a la que se le ha comprobado su participación en el delito de secuestro, el cual se considera particularmente grave.
La SER precisó que se trata de un ilícito “cuyas víctimas arrastran secuelas por años”, y que recientemente se había incrementado con una profunda ofensa hacia la sociedad mexicana, “por lo que ha sido y será combatido con todo vigor”.
Por último, lamentó “profundamente que se pretenda vincular un caso del orden estrictamente penal con las relaciones entre dos naciones que han mantenido una larga historia de amistad y una profunda afinidad de valores”.

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