Valadés: "altamente regresiva", la política de deducir impuestos en colegiaturas

martes, 15 de febrero de 2011

MÉXICO, D.F., 15 de febrero (apro).- El decreto para hacer deducible el pago de la instrucción privada para preescolar y hasta bachillerato, anunciada ayer por el presidente Felipe Calderón, es una propuesta muy conservadora que tiende a “la privatización de la enseñanza, desde la política pública del Estado”.
Así lo afirmó el investigador de la UNAM, Diego Valadés, quien señaló que la decisión acentuará la concentración de la riqueza, la información, la educación y la cultura.
“Es una política altamente regresiva, típica de gobiernos de derecha”, puntualizó en entrevista, luego de inaugurar el ciclo de conferencias Instituciones sociales en el constitucionalismo contemporáneo.
Valadés reconoció que si bien se debe auxiliar a los padres de familia, ello –dijo– no debe hacerse en detrimento de la educación pública, de la calidad de la educación o de las condiciones de trabajo de los profesores.
Por separado, Edmundo Ramírez Martínez, secretario de Asuntos Migratorios de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), indicó que si bien la medida presidencial beneficiará a más de tres millones de alumnos de escuelas privadas, no se contemplaron, “por olvido o desinterés”, alrededor de 980 mil estudiantes hijos de migrantes que acuden a escuelas privadas en México.
La medida, añadió, es parcial e injusta, pues los hijos de migrantes radicados en Estados Unidos que estudian en escuelas privadas en México no podrán deducir las colegiaturas, porque sus ingresos provienen del exterior.
Por ello, el legislador federal demandó al gobierno federal ampliar la medida fiscal a ese sector –que el año pasado generó alrededor de 21 mil 272 millones de dólares–, siempre y cuando el pago provenga del padre, la madre, hijo o cónyuge del estudiante.
De acuerdo con Ramírez Martínez, la medida sería fácil de instrumentar y contribuiría a que los hijos de migrantes se arraiguen en las escuelas del país, lo que contendría el “círculo vicioso” de que al terminar la primaria o la secundaria se vayan de indocumentados a Estados Unidos.  
Actualmente la deserción escolar en los estudiantes hijos de migrantes es de 75%, superior a la media nacional, y menos de 8% concluye con éxito sus estudios, es decir seis veces menos que el promedio nacional, detalló.
"Los principales indicadores educativos muestran al sector de estudiantes hijos de migrantes como el grupo más vulnerable, y esto lo desconoce Calderón", agregó.
A favor de la medida se pronunció el empresario Alfredo Harp Helú, quien incluso felicitó a Calderón.
Durante la inauguración del nuevo Campus de la Universidad La Salle, a la que asistió el Ejecutivo, el exsocio de Banamex e Inbursa afirmó que el decreto anunciado ayer  generará “más causantes, más empleos, más educación de calidad y menos gasto".