El filósofo declara

viernes, 18 de febrero de 2011

MÉXICO D.F., 16 de febrero (apro).- Inteligente e ingeniosa, son los primeros adjetivos que vienen a la mente después de presenciar en escena El filósofo declara, texto dramático del narrador, periodista y ensayista Juan Villoro, que actualmente se presenta en el Teatro Santa Catarina de la UNAM.

Es, sin duda, un trabajo muy superior a la primera obra teatral de Villoro, Muerte parcial, en la que, como comentamos en su momento, el autor presenta un texto muy narrativo, con poca acción dramática y una conclusión un tanto trunca.

En esta ocasión Villoro nos ofrece una obra mucho más acabada, con personajes mucho más desarrollados y con un ácido sentido del humor, una tragicomedia que tiene como personajes principales a dos viejos filósofos que se “acompañaron” profesionalmente desde sus años universitarios y que, después de un período de separación, se reencuentran para dar cuenta de sus filias y fobias incubadas en lo más profundo de sus seres.

El autor transita desde la crítica al poder político y la estulticia –con figuras como la de un presidente de la República que se autodeclara hegeliano, no ortodoxo (que “luego se puso en cuatro patas y prometió defender el peso como perro”), quien suma a sus filas a El Profesor como el filósofo oficial del gobierno en turno– hasta los sentimientos y resentimientos más profundos de los dos filósofos, que revelan la verdadera naturaleza de sus almas.

Uno de ellos se ha apartado de la realidad para filosofar, el otro ha sacrificado la filosofía para desempeñar altos cargos burocráticos. A través de estos personajes Villoro nos habla de dos mundos que para él son bien conocidos: el de la vida académica universitaria y el de la política pública.

En la trama tercian Clara, la fiel esposa y discípula de El Profesor, quien en su juventud tuvo un affaire con El Pato Bermúdez, quien a su vez fue novio de la hermana de El Profesor, cuya imagen es revivida por su sobrina Pilar, quien justamente regresa de la India la noche del reencuentro de los filósofos.

En la cena donde Bermúdez propondrá a El Profesor su ingreso a la Academia de Filosofía, que él preside, resurgirán los resentimientos, los viejos amores y las sesudas argumentaciones filosóficas que en el fondo esconden a dos seres humanos llenos de debilidades y defectos como cualquiera.

Otro de los atractivos de este divertido montaje es el extraordinario elenco, encabezado por dos primeros actores, Arturo Ríos (El Profesor) y Emilio Echevarría (Bermúdez), acompañados por Pilar Mata (Clara), Sophie Alexander (Pilar) y Edgar Parra (chofer), dirigidos magníficamente por Antonio Castro, con escenografía y vestuario de Mónica Raya, iluminación de Rafael Mendoza y diseño de audio de Miguel Hernández.

Las funciones se presentan jueves y viernes a las 19:30 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.

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