Fallecen dos mineros en derrumbe de mina en Coahuila

miércoles, 2 de febrero de 2011

ESCOBEDO, Coah., 2 de febrero (apro).- Dos trabajadores murieron al colapsar la mina “Lulú”, propiedad de la Compañía Minera Siderúrgica de Coahuila, que en 2009 había registrado otro siniestro en el que fallecieron otros dos mineros.
Según la Fiscalía General del Estado (FGE), los hechos ocurrieron alrededor de las 13:00, cuando estaba por concluir el primer turno.
En el siniestro murieron los trabajadores Daniel Vaquera Contreras y Juan Manuel Gómez Gaytán. Además, tres mineros resultaron lesionados.
La Compañía Minera Siderúrgica de Coahuila es propiedad del empresario Salvador Kamar Apud, quien además tiene negocios agrícolas y posee la cadena de periódicos La Voz, con base en Monclova.
La Familia de Pasta de Conchos (FPC), organismo no gubernamental surgido tras la muerte de 65 trabajadores el 19 de febrero de 2006, había denunciado constantemente las irregularidades en la mina “Lulú”, donde otro siniestro ocurrido el 6 de agosto de 2009 cobró la vida de dos trabajadores.
En esa ocasión, los mineros Rogelio Soto Torres y Alfredo Ríos Martínez perecieron tras un derrumbe que la empresa justificó como “un efecto de aire comprimido” que, según especialistas y la propia FPC, no existe en la minería de carbón.
La FPC logró documentar que en esa mina, que no contaba con la concesión para operar, se presentaban condiciones equiparables, por infrahumanas, a la esclavitud, pues los trabajadores se quedaban ahí toda la semana sin contar con dormitorios, regaderas ni comedores.
Al documentar las deficiencias en la mina “Lulú”, los activistas pusieron en evidencia que las inspecciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) no han mejorado desde la tragedia en Pasta de Conchos.
Una inspección previa al primer accidente arrojó más de un centenar de infracciones en materia de seguridad, pero entonces y ahora la mina “Lulú” siguió operando.
De hecho, la STPS confirmó que apenas cuenta con ocho inspectores de seguridad, mismos que deben supervisar el funcionamiento de casi 600 minas, además de atender el resto de los ramos productivos en la región carbonífera de Coahuila
La activista Cristina Auerbach Benavides, de la FPC, señaló que además de la negligencia de patrones y autoridades, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) fue omisa respecto del accidente en la mina “Lulú”, ocurrido en 2009.
“Esta mañana pregunté, antes de que ocurriera el siniestro, que cuándo se emitiría la recomendación. Me respondieron lo de siempre: que muy pronto tendríamos buenas noticias. Lamento informar que la noticia es mala para las familias de los mineros, para nosotros y para la propia CNDH, que tardó más de un año en pronunciarse ante una serie de violaciones que estaban por demás demostradas, provocaron la muerte de dos trabajadores en 2009”, dijo.
De acuerdo con documentos obtenidos por la FPC, la STPS había revisado la mina días antes del siniestro de 2009 y encontró más de 20 deficiencias, entre las que destacaban la ausencia de equipos de monitoreo de gas, fallas estructurales en la construcción, no había salida de emergencia y ni siquiera contaba con botiquines ni transporte de emergencia.
Auerbach refirió también que la prensa local, así como las autoridades en el estado, han evitado sancionar y pronunciarse contra Minera Siderúrgica de Coahuila, debido al poder político y de medios de su propietario, Salvador Kamar Apud.
“Se repite la historia, porque ni la FGE investigó a fondo el siniestro del 2009, ni la Secretaría de Economía atendió las denuncias sobre las concesiones irregulares o la ilegalidad de éstas en la región carbonífera; tampoco la CNDH emitió la recomendación que por meses aseguró que haría; ni los sindicatos ni sus fracciones están interesados en la vida de los mineros y, peor aún, la STPS no ha podido establecer mecanismos para la no repetición de este tipo de tragedias.
“Tenemos nuevas víctimas, pero con la misma omisión, negligencia e impunidad de siempre”, lamentó Auerbach.

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