César Duarte brindará seguridad a familia Reyes Salazar

martes, 22 de febrero de 2011 · 01:00

MÉXICO, DF, 22 de febrero (apro).- A un mes de haberse instalado en plantón en la ciudad de Chihuahua en demanda de justicia por el asesinato de dos hijos y el secuestro de otros dos junto con una cuñada, la señora Sara Salazar Hernández logró que el gobernador César Duarte la escuchara y se comprometiera a brindar seguridad al resto de la familia.
    El encuentro, realizado en la Ciudad de México, se produjo luego de la presión que ejercieron los diputados del PRD y del PT, quienes acordaron respaldar a la familia Reyes Salazar, cuyos integrantes iniciaron el lunes 21 un segundo plantón a las afueras del Senado de la República.
    “Quiero seguridad para los hijos que me quedan. Tengo un plantón en Ciudad Juárez y uno aquí en México y la exigencia es una: ¡que me devuelvan a mis hijos con vida!”, fue el reclamo de la señora Sara Salazar Salazar.
    El gobernador de Chihuahua reconoció ante la madre de los jóvenes asesinados y otros desaparecidos que “lamentaba” que este encuentro no se hubiera dado antes y garantizó seguridad para el resto de la familia, así como revisar ambos casos.
    Este martes, las diputadas Teresa Sahagún, del PT, y Leticia Quezada, del PRD, prácticamente “cazaron” al gobernador de Chihuahua, César Duarte, quien acudió a la Cámara de Diputados para presentar una iniciativa que sancione con prisión vitalicia a los secuestradores y sicarios que asesinen a sus víctimas, a policías o a periodistas.
    Los legisladores federales de Chihuahua prepararon una conferencia con el gobernador en la Cámara de Diputados para que hiciera pública su iniciativa de ley --la cual a nivel estatal fue aprobada por unanimidad--, sin embargo, el evento deslució al quedar rebasado por el caso de la familia Reyes Salazar, que desde hace años se ha dedicado a la defensa de los derechos humanos.
    Las legisladoras de PRD y PT interceptaron al gobernador César Duarte cuando éste arribó al edificio “H”, segundo piso, lugar en donde se encuentran las oficinas del presidente de la Mesa Directiva, el priista, Jorge Carlos Ramírez Marín.
    Ahí, las diputadas le demandaron que atendiera a la cabeza de la familia, la señora Sara Reyes, aclarándole primero que en todo el tiempo que una parte de la familia Reyes Salazar lleva en plantón, nadie los ha recibido, ni siquiera el fiscal especial Jorge González Nicolás.
    Presionado por las legisladoras, el gobernador tuvo que hacer un espacio en su agenda para acudir a una cafetería ubicada frente a la Alameda y sostener un encuentro con la señora Salazar.
    Ahí, la madre de familia le entregó un documento en donde le relata el asesinato de dos de sus hijos, ocurridos durante los meses de enero y abril de 2010, y la reciente desaparición de otros dos, junto con una cuñada.
    “A mis hijos los levantaron y a mí me bajaron de la camioneta con violencia… se llevaron a mis hijos y lo que quiero es que me los regresen con vida”, reclamó la señora Sara.
“Me dijeron que son unos sicarios pero esos sicarios tiene un patrón. Quiero que se haba justicia, que me devuelvan a mis hijos, ya me mataron a tres, ahora le digo que me enseñe los expedientes de los hijos que me asesinaron y me diga por qué están en blanco. Pido justicia para mis hijos muertos y justicia para mis hijos vivos”, insistió.
    Entera, la señora Sara Salazar le soltó al gobernador: “Yo quiero saber con qué cuento, quiero mucha seguridad para los hijos que me quedan”.
    El gobernador, acorralado por la madre de familia, esbozó una justificación por la falta de resultados. Le dijo que en Juárez se ha estado haciendo “hasta lo imposible” para encontrar a sus hijos y cuñada desaparecidos, que se ha cruzado información con autoridades de Estados Unidos, se ha recurrido al área de inteligencia de las autoridades federales y se han movilizado agentes federales y perros entrenados para localizar a sus familiares en el valle de Juárez.
    “Lamento no haber tenido esta comunicación con usted en el estado. Sepa que en nosotros tiene un aliado, yo soy gente abierta y sensible que no acepta que el dolor que está viviendo continúe. Sé de los riesgos que está corriendo porque yo también los estoy corriendo; sin embargo, eso no me limita.”, le dijo el gobernador.
    “Lo que necesite de seguridad, dígamelo. En casos excepcionales, como el de usted, requerimos de una estrategia mayor”, añadió y luego ofreció que uno de sus hijos se pueda entrevistar con el fiscal especial Jorge González Nicolás.
    La respuesta de la madre de familia fue un reclamo: la falta de atención del funcionario. Le informó que González Nicolás jamás los ha querido recibir en el estado.
Ante esto, el gobernador le respondió que él mismo iba a dar la orden para que recibiera a otro de los hijos de la señora, el cual se encuentra en Chihuahua.
    El gobernador también se comprometió a brindar seguridad a quienes están en plantón en Juárez, así como a los que se manifiestan en la Ciudad de México, e incluso le dijo que por la mañana él mismo había ido a buscarla al plantón pero no la encontró.
    De haber tenido comunicación antes con la familia, el gobernador se hubiera podido ahorrar el viaje al Senado por la mañana, ya que la señora Sara Salazar Hernández abandonó el plantón para interponer una denuncia ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por el asesinato y desaparición de sus familiares.
    El gobernador dijo a la señora que estaba enterado del caso de la familia Reyes Salazar; sin embargo, la falta de atención de Duarte se evidenció cuando aceptó que desconocía las razones por las cuales el expediente sobre los asesinatos de dos de los hijos de la señora estaba en blanco.
    El gobernador se comprometió además a averiguar qué es lo que ha pasado con este caso y a informar a Saúl, otro de los hijos de la señora Sara, sobre el desarrollo de las indagaciones.

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