Investiga CNDH presuntos actos de tortura contra 14 agentes de Colima

martes, 22 de febrero de 2011

COLIMA, Col., 22 de febrero (apro).- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) inició las investigaciones sobre el caso de 13 agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), quienes denunciaron haber sido torturados por parte de infantes de la Secretaría de Marina para que confesaran presuntos vínculos con el narcotráfico.
El martes 15, decenas de marinos ocuparon las instalaciones de la PGJE y se llevaron detenidos a un grupo de elementos de esa corporación a los que, según el comandante de la Sexta Región Naval de Manzanillo, Jaime Mejía Michel, el área de inteligencia detectó su presunta implicación con el crimen organizado.
Aunque inicialmente se informó que los detenidos eran 38 agentes, este martes el gobernador Mario Anguiano Moreno precisó que en realidad fueron 45. De ellos, 13 fueron liberados la noche del viernes 18 y al día siguiente acudieron a presentar una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC), por presuntas torturas y tratos degradantes sufridos cuando estuvieron en manos de los marinos.
El domingo 20, familiares de los policías detenidos se manifestaron con pancartas afuera de la Procuraduría local y de la Casa de Gobierno, en demanda de la renuncia de la procuradora Yolanda Verduzco Guzmán, a quien acusaron de haber entregado a los agentes a la Secretaría de Marina.
Luego de que el ombudsman estatal hizo llegar el asunto a la CNDH, por encontrarse implicada una autoridad federal, este organismo envió a los visitadores Cirino González Marín y Luis Arturo González Illescas, así como al médico Fernando Cervantes Duarte, quienes desde la noche del lunes 21 --y durante el transcurso de este martes-- se dedicaron a recoger testimonios y evidencias documentales y fotográficas del estado físico y psicológico de los quejosos.
En sus testimonios, algunos de los agentes de Colima denunciaron que los marinos les pusieron bolsas de plástico en la cabeza, les aplicaron descargas eléctricas en diversas partes del cuerpo, como los testículos y hasta en los ojos, además de que los golpearon con tablas, les escupían en la comida y les aplicaron tortura psicológica.
Como consecuencia de ellos, trascendió que uno de los agentes habría perdido un testículo y un comandante quedó ciego.
Narraron que mientras los torturaban, los marinos trataban de obligarlos a confesar que trabajan para el cártel de Jalisco, del que supuestamente recibían diez mil pesos mensuales.
Luego de las denuncias de tortura por parte de los 13 policías liberados y de los familiares de los 32 que fueron arraigados en el Distrito Federal, el secretario de Gobierno, Jesús Orozco Alfaro, dijo que corresponderá a los organismos de derechos humanos investigar las quejas.
Asimismo, este martes el gobernador Mario Anguiano informó que en tanto no se resuelva la situación legal de los agentes arraigados, sus familiares continuarán recibiendo su salario, en tanto que los que quedaron libres serán reinstalados en sus puestos.
En las últimas semanas, varios ciudadanos presentaron quejas ante la CDHEC contra la Secretaría de Marina, por presunto cateo ilegal de sus domicilios, en tanto que periodistas locales denunciaron haber sufrido malos tratos y hasta detenciones temporales por parte de elementos de esa corporación mientras cubrían los operativos.

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