ONU, Amnistía y CNDH exigen justicia en el caso de familia Reyes

viernes, 25 de febrero de 2011

MÉXICO, DF, 25 de febrero (apro).- La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Amnistía Internacional (AI) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenaron enérgicamente el asesinato de Magdalena y Elías Reyes Salazar, así como de Luisa Ornelas Soto, esposa del segundo, cuyos cuerpos fueron encontrados esta mañana en las inmediaciones de Juárez, Chihuahua.
    El patrón de violencia ejercida en contra de la familia de una defensora de derechos humanos “resulta indignante”, consideró la ONU-DH.
Precisó que el trato cruel en contra de la familia Reyes y la forma reiterada e insolente de actuar de los perpetradores sólo se explican por la impunidad que rodea al asesinato de Josefina, ocurrido en enero del año pasado.
“La ubicación de los cuerpos de Elías, Luisa y Magdalena muestra que la violencia en contra de las y los defensores de derechos humanos en Chihuahua se ha desbordado y alcanza ya al círculo más próximo de las personas que han decidido abrazar la defensa y promoción de los derechos humanos”, dijo Javier Hernández Valencia, representante en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
    Por todo ello, la ONU-DH insta a las autoridades mexicanas a que no posterguen la adopción de todas las medidas indispensables para poner fin a la violencia en contra de los defensores de derechos humanos y sus familias.
En particular, reitera la necesidad de crear un mecanismo nacional de protección eficaz que garantice la seguridad de los activistas.
    Por su parte, la CNDH solicitó la inmediata puesta en marcha de medidas cautelares para los integrantes de la familia Reyes Salazar.
También pidió a las autoridades competentes se haga una indagatoria pronta y eficaz para dar con los responsables de la muerte de Elías y Magdalena Reyes Salazar, así como de Luisa Ornelas Soto, cuyos cuerpos fueron encontrados cerca del poblado de Guadalupe, Chihuahua.
    Personal de la CNDH acompaña a miembros de la familia en su regreso a esa ciudad fronteriza para hacer seguimiento del proceso jurídico que se lleve a cabo, así como para brindarles apoyo médico y psicológico.
En tanto, Amnistía exigió una vez más al gobierno de México que brinde protección inmediata al resto de la familia Reyes Salazar, y se investiguen los asesinatos contra los parientes de la activista Josefina, ultimada en enero de 2010, pues hasta el momento no existen resultados sobre los responsables de esta persecución criminal.
    La organización fijó así su posición, luego de que la mañana de este viernes se descubrieron los cuerpos de Malena Reyes, Elías Reyes y su esposa Luisa Ornelas, en Juárez y quienes fueron secuestrados por hombres armados el 7 de febrero.
    "Resulta evidente que la familia Reyes se encuentra en peligro, ya que cinco miembros de la familia han muerto de manera brutal. La principal prioridad de las autoridades mexicanas debe ser el garantizar la seguridad del resto de la familia”, sostuvo Susan Lee, directora del Programa de América para AI.
    “Las autoridades también deben conducir una investigación puntal y completa para llevar ante la justicia a quienes sean responsables por los asesinatos que aparentemente se detonaron cuando Josefina Reyes se atrevió a manifestarse en contra de la explosión de violencia en México”, apuntó.
    La primera víctima fue Josefina, quien había desempeñado un papel muy activo en las protestas en contra de la violencia en una zona amenazada por las pandillas de criminales y por las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ejército; ella fue asesinada en enero de 2010. Su hermano Rubén fue ultimado el 18 de agosto del mismo año.
    Sara Salazar, la madre de estas víctimas, inició una campaña en demanda de justicia por el asesinato de sus hijos Josefina y Rubén Reyes, “pero la investigación que llevan a cabo las autoridades mexicanas no ha revelado ningún progreso”.
    Después el 7 de febrero de este año, los hermanos Malena y Elías Reyes, y la esposa de éste, Luisa Ornelas, fueron secuestrados y sus cuerpos localizados hoy; además de que el 15 de febrero, la casa de la familia en el pueblo de Guadalupe fue incendiada por un grupo armado que empleó bombas caseras en el atentado.

 

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