La Iglesia sin candidato para el 2012: Norberto Rivera

viernes, 4 de febrero de 2011

DURANGO, Dgo., 4 de febrero (apro).- De visita pastoral en la entidad, el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, evitó pronunciarse por algún candidato de cara a la elección presidencial del año entrante, pues declaró que los incidentes siempre alteran los resultados, y “todavía pueden ocurrir muchas cosas de aquí al 2012”.
Ejemplificó con los atentados ocurridos en España en 2004 en la estación de Atocha de Madrid, que llevaron a la debacle electoral al Partido Popular de José María Aznar, así como el incendio en 2009 de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, que dio al traste con la continuidad priista en esa entidad.
En ambos casos, dijo, había candidatos que ya sentían seguro el triunfo electoral y, de último momento, la historia cambió.
“Yo no traigo al profeta en ancas”, atajó, luego de recalcar que no se puede saber lo que pueda ocurrir rumbo al relevo presidencial.
Cuestionado sobre un posible regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a Los Pinos, dijo que debe ser la ciudadanía quién decida. “Yo también votaré, pero el voto es secreto”, argumentó.
Sobre la violencia en México, opinó que no es un problema privativo del país. “Ojalá así fuera”, expresó.
Sin embargo, consideró que la delincuencia se está manifestando de gran forma en todo el mundo. Ocurre en naciones como Estados Unidos, refirió, aunque allá “lo proclaman menos; allá los periodistas son más discretos para informar, o tienen miedo”, dijo.
Responsabilizó, incluso, a los medios de incitar a la violencia: “Hasta dan clase de cómo se hacen los asaltos”, aseguró. Añadió que a través de las caricaturas, los niños comienzan a obtener datos que más tarde pueden reflejarse en una conducta negativa.
Consideró que es un fenómeno que debe ser atacado y calificó como buena la decisión de hacerlo aquí; no obstante, abundó, su combate también debe realizarse mediante esquemas de educación orientados al reforzamiento de los valores.
Todos, sostuvo, incluida la Iglesia, deben participar en ese fomento y que “no sólo se dedique a transmitir la doctrina, sino un estilo de vida”.
Sobre los actos de justicia con mano propia, recientemente incrementados, opinó que muchas veces se justifican, pues aunque “ese no es el camino”, la gente se ve forzada a reaccionar dadas las circunstancias específicas de cada caso.
No obstante, llamó a fortalecer a las instituciones dedicadas a la seguridad “para que no haya una autoridad sobre la autoridad”.

Comentarios