Se inaugura museo de Slim; Azcárraga evita el recorrido

martes, 1 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F. 1 de marzo (apro).- Los poderes político y económico así como la elite cultural, convergieron hoy en la inauguración del Museo Soumaya, un proyecto monumental construido por el magnate Carlos Slim Helú, que lleva el nombre de su fallecida esposa, Soumaya Domit.

         Ubicado en la Plaza Carso, el museo, que representa la mayor aportación cultural del considerado hombre más rico del orbe, fue calificado por el presidente Felipe Calderón Hinojosa, como uno de los más importantes del mundo.

         Ante personalidades como el escritor y Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, el periodista estadunidense, Larry King, e integrantes del cuerpo diplomático, Carlos Slim, tuvo una convocatoria que rompió con las crisis de coyuntura que enfrenta, pues además de la presencia del presidente Calderón, en el acto estuvo el magnate Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa, quien sin embargo se retiró apenas concluyó el discurso del mandatario y no hizo el recorrido por el museo.

         Slim y Azcárraga protagonizan una sonora disputa en el ámbito de las telecomunicaciones que, por lo pronto, motivaron que el primero retirara toda la publicidad de sus empresas que se transmitía por Televisa.

         El evento fue una gala de familia pues la obra es diseño del arquitecto Fernando Romero, quien es yerno de Carlos Slim, en tanto la hija del magnate, Soumaya Slim es la directora del museo que alberga una pequeña parte de la colección que posee la fundación cultural que lleva el nombre de su padre.

Entre obras de Tintoretto, Rubens o Monet y Renoir, Matisse y Van Gogh, se desenvolvían los poderosos miembros del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, junto a magnates de medios como Juan Francisco Ealy Ortiz o Miguel Alemán Velazco e integrantes del gabinete federal.

         La Plaza Carso, que toma el nombre del corporativo propiedad de Slim -originado en la unión de su nombre, Carlos, con el de su extinta esposa, Soumaya-, está ubicada en la colonia Polanco, una de las más exclusivas y de mayor tradición para la comunidad judía y libanesa en la capital mexicana.

         Ahí se erigió una mole, que según Slim estuvo inspirada en esculturas del francés Auguste Rodin. Es un edificio moderno que Felipe Calderón calificó en su intervención, como “peculiar”.

         El exterior del inmueble, de aproximada forma hiperbolóide, luce 16 mil hexágonos brillantes, que se elevan a 47 metros. En el interior se concentra la colección de arte más importante de América Latina.

         La obra da cuenta de la riqueza de su mecenas, de por sí, considerado por la revista Forbes, como el más rico del mundo: tuvo un costo de 800 millones de dólares y, en su superficie de exhibición de 6 mil 500 metros, caben apenas 6 mil 200 obras, que representan cerca de un 10 por ciento del total de la colección de arte que posee la Fundación Carlos Slim, cuyo inventario es de 66 mil piezas.

         Dicho inventario posee 16 colecciones y es una de las más importantes en el ámbito internacional.

         Inspirado según el propio Slim en la obra del escultor Auguste Rodin, “El Pensador”, una de las obras más populares del galo decimonónico, luce en el acceso junto con un mural de Rufino Tamayo.

         El acceso al público será hasta el 28 de marzo, cuando se podrán observar obras de Leonardo da Vincci, Paul Cezanne, Pierre Auguste Renior, Salvador Dalí y Diego Rivera, entre otros.

         En su discurso, Calderón destacó que el museo hace destacar en un lugar importante a los artistas mexicanos y afirmó que la obra pone a México, a la vanguardia cultural internacional, pues dijo, es uno de los museos más importantes del mundo.

FIN DE NOTA