Vargas Llosa diserta sobre vocación, felicidad y el éxito económico

miércoles, 2 de marzo de 2011 · 01:00

MÉXICO, D.F., 2 de marzo (apro).- Mientras que en Argentina un grupo de  intelectuales repudian que el Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, inaugure en abril próximo la Feria del Libro de Buenos Aires, en México es recibido con bombos y platillos.
El novelista peruano-español ofreció hoy en la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco, la conferencia magistral  Poder y educación superior, donde recordó sus años universitarios en medio de la dictadura en Perú, y de la censura en los medios, pero celebró el día en que en un café de España decidió que su vocación era la escritura, que ha representado una vida de felicidad.
Por ello, exhortó a los estudiantes a encontrar su vocación, y destacó:
“Un mundo en el que la mayor cantidad de gente haga lo que quiera será un mundo en el que privará menos la infelicidad.”
Calificó de “grave error” cuando una persona elige su profesión sólo en busca de dinero y en contra de su propia inclinación: “Hacer eso nos conduce al fracaso, a la frustración, aunque pueda venir acompañado del éxito económico.”
Enseguida reconoció que “la cultura de nuestro tiempo ha identificado a la felicidad con el éxito económico, lo cual es una gran mentira”.
Ante el rector de la UAM, Enrique Fernández, y la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, el autor de La ciudad y los perros, Los cachorros, La fiesta del Chivo y El sueño del celta, convocó a las universidades a no sólo caer en “la peligrosísima deficiencia de crear especialistas, uno de los males de la educación de nuestro tiempo, sino a combatir esa tendencia”. Para él, un especialista “es una persona encerrada dentro de un saber que lo incomunica con los demás”.
Advirtió: “Un mundo de especialistas es un mundo de autómatas que sólo saben de su campo, pero nada  de lo demás, eso produce que la sociedad se fragmente en islotes de seres incomunicados.”
Aseguró que no hubiera sido infinitamente feliz si no se hubiera dedicado a escribir, luego de abandonar la carrera de derecho: “Yo voy a ser escritor, no voy a ser periodista ni abogado, no voy a ser profesor, aunque tenga que dedicar mi tiempo a esas actividades para ganarme la vida, pero yo voy a ser un escritor.
“Si eso significa que voy a vivir con enormes dificultades materiales, pues que signifique, pero yo sé que voy a ser infinitamente infeliz si renuncio por razones prácticas a la literatura.”
Antes de la conferencia magistral, el también ensayista se reunió a puerta cerrada con cerca de 50 representantes del ámbito educativo superior de México, como rectores y directores de varias universidades.
En Argentina, por lo pronto, la presidenta Cristina Fernández trata de calmar a un grupo de intelectuales que se oponen a que Vargas Llosa inaugure la XXXVII Feria de Libro “porque es un fiel exponente de la derecha más reaccionaria”.
En varios medios informativos de ese país recordaron las duras críticas que el escritor peruano ha hecho a los gobernantes de Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Al director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, le extraña aún más esa agresividad en él, cuando en su obra existe una hondura humana y política, en términos amplios, muy profunda.
Cristina Fernández llamó al director de la Biblioteca Nacional para que retirara la carta en la que convocaba a firmas para criticar la participación del peruano-español en la apertura de la feria.
González afirmó no estar arrepentido de solicitar el apoyo de intelectuales “para repudiar el papel protagónico otorgado por la Cámara del Libro al creador de El pez en el agua”.
Explicó que en dos ocasiones lo llamó la presidenta argentina, pero no lo regañó, sino que le expresó que le interesaba el debate, “pero no da órdenes”. El escritor aclaró: “No quisimos ni ser tajantes, ni ofensivos, ni evitar que Vargas Llosa pueda hablar, nos pareció  que no debía ocupar la posición central.”
Mañana, en el hotel Marquís Reforma, Vargas Llosa ofrecerá su segunda conferencia magistral titulada Educación y democracia.
Pero antes, a las 10 horas, en otro hotel de la ciudad, dará una conferencia de prensa. Luego se trasladará a Monterrey para recibir el Premio Internacional Alfonso Reyes 2010, que le concedió antes del Nobel el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Sociedad Internacional Alfonsina, la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Tecnológico de Monterrey, el gobierno del estado de Nuevo León, editorial Siglo XXI y Ediciones Castillo.
Dicho galardón, instaurado a iniciativa del crítico literario  Francisco Zendejas en 1972, consta de 600 mil pesos y un diploma. Es un homenaje al escritor por su trayectoria, los méritos y las aportaciones dentro de la investigación literaria.
El viernes 4, se le dará  la orden mexicana del Águila Azteca en grado de insignia.
Además, el próximo domingo 6 de marzo, en el Palacio de Bellas Artes, a las 17 horas, Vargas Llosa, en su faceta de dramaturgo y actor presentará su versión de la obra Las mil noches y una noche.
En la escenificación desempeña el papel del rey de la antigua Persia,
Sharigar, quien furioso por la infidelidad de su primera esposa, impone una cruel costumbre en su reino: mandar decapitar al alba a sus nuevas esposas, tras la noche de bodas. Así, casarse con el rey, un honor imposible de rehusar, es también una sentencia de muerte.
Sherezada, hermosa hija de uno de sus visires, se ofrece a convertirse en esposa de Sahrigar, aun sabiendo el mortal destino que le aguarda. Y es que ella tiene un plan: contarle cada noche interesantes historias que quedarían inconclusas si la sentencia de muerte se lleva a cabo.
El rey, fascinado por las interminables historias de su bella esposa, va aplazando noche a noche la sentencia de muerte. Al cabo de mil noches y una noche se concretan varios prodigios: la devoción, inteligencia y encanto de Sherezada han enamorado a su esposo, y sus historias --sus interminables, increíbles y apasionantes historias-- han curado el alma de Sahrigar de la herida que le causara la traición de su primera esposa, humanizándolo.
De entre los relatos de Las mil y una noches Vargas Llosa seleccionó los menos conocidos, pero igualmente entretenidos y fascinantes, para adaptarlos a su formidable estilo y crear una propuesta teatral en la que --junto a la reconocida actriz Vanessa Saba-- reconstruyen sobre el escenario la compleja relación entre Sahrigar y Sherezada.

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