Calculan en 18 mil el número de víctimas en Japón

martes, 22 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 22 de marzo (apro).- A pesar de las dificultades para llevar un conteo puntual de las víctimas del terremoto y tsunami del pasado 11 de marzo en Japón, las autoridades niponas estimaron que el número de muertos superará los 18 mil.
    De acuerdo con el último conteo de la policía nacional japonesa 9 mil 80 personas han muerto y se desconoce el paradero de 13 mil 561 más.
    En Miyagi, un portavoz policiaco, consideró que solo en esta prefectura, una de las más devastadas por el sismo y tsunami, la cifra de muertos podría rondar los 15 mil.
    Es tal la cantidad de muertos que el gobierno, en contra de su propia costumbre, de incinerar a sus muertos, los ha empezado a enterrar. El desabastecimiento de combustible para el funcionamiento de los crematorios también ha influido en esta decisión.
    Las autoridades japonesas han señalado que la medida es temporal, pues dentro de dos años los cadáveres serán exhumados e incinerados, conforme a la costumbre.
    Autoridades de la prefectura de Miyagi compraron un terreno con capacidad para enterrar a hasta mil cadáveres.
    Mientras tanto, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), informó que las piscinas de desechos nucleares de la central de Fukushima I, tienen “comprometida” la capacidad para enfriar combustible usado y de no mantenerlo frío, podría causar “serios daños”.
De acuerdo con su último reporte, el combustible usado y retirado de un reactor es altamente radiactivo y genera un calor intenso, por lo que debe permanecer en refrigeración durante un lapso entre uno y tres años.
Las piscinas son usadas precisamente para enfriar ese combustible. Protegen el entorno de la radiactividad y mantienen las barras de combustible en una posición apropiada para evitar reacciones de división.
Si se interrumpe la refrigeración, como ocurrió por causa del tsunami, el agua podría hervir y las barras de combustible quedarían expuestas al aire, lo que causaría “serios daños” y una fuerte liberación de radiación, señaló el organismo de la ONU en su informe.
En el caso de la planta de Fukushima, la preocupación que existe es porque “ha quedado comprometida” la capacidad de enfriar las piscinas de combustible usado.
Incluso, la AIEA refirió que la elevada radiación que se registra en Fukushima puede ser resultado de un combustible usado “no cubierto o recalentado”.
En tanto, las estaciones de medición de la Comisión del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO) registraron trazos de radiación, al parecer, procedente de la central nuclear de Fukushima en la costa este de Estados Unidos, según la central de meteorología de Austria.
Los datos enviados por la CTBTO, el viernes 19, revelaron que trazos de radiación alcanzaron Hawai y Wake Island, así como la estación de medición de Charlotteville, en el estado de Virginia”, en la costa este de Estados Unidos.
Sin embargo, la intensidad de la radiación de las partículas encontradas en el aire, se ha reducido en su camino desde el Pacífico hasta la costa este de Estados Unidos, en el Atlántico.
Los esfuerzos por contener los niveles de radiación en la central nuclear Fukushima I avanzan lentamente.
Banri Kaieda, ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, señaló que ante la situación cambiante en la planta, es muy pronto para decir que la situación ha mejorado en la planta de Fukushima.
Este martes 22, los operarios lograron extender cables a los seis reactores de la planta con la idea de restaurar la electricidad en todas las unidades, informó la televisora NHK.
    No obstante, antes de restaurar la electricidad, los operarios de Tokio Electric Power Co (TEPCO) deben revisar todo el equipamiento de los reactores para evitar un corto circuito.
    Una vez que se cuente con energía se espera reactivar la bomba de agua del reactor 2 y los aparatos de medición en las salas de control de las unidades 1 a 4, indicaron fuentes de TEPCO a NHK.
    TEPCO informó que el humo que se registró el lunes 21 en el reactor 3 de la planta y que provocó el desalojo de los trabajadores de esa área, “posiblemente” es vapor y no representa un peligro para los operarios, ya que los niveles de radiación se mantienen estables.
    De los seis reactores de la planta nuclear, cinco se mantienen estables. Sólo en el 4 continúan los esfuerzos para evitar un sobrecalentamiento.  
    El gobierno japonés indicó que no se ampliará la zona de evacuación establecida en un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta nuclear.
Quienes se encuentran en un radio de 20 y 30 kilómetros a la redonda, recibieron la recomendación de no salir a la calle y mantener puertas y ventanas cerradas.

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