Exsecretaria del Tesoro pide a Obama cumplir con la reforma migratoria

viernes, 25 de marzo de 2011

MONTERREY, NL., 25 de marzo (apro).- La exsecretaria del Tesoro de Estados Unidos, Rosario Marín, pidió al presidente Barack Obama que cumpla con el acuerdo migratorio, en beneficio de los latinos indocumentados que viven en el vecino país.
“Me duele que el presidente Obama no haya cumplido la promesa que hizo a millones de inmigrantes, que no haya presentado una reforma migratoria en los primeros 100 días de su gobierno, como ofreció”.
En conferencia de prensa en la Universidad de Monterrey (UDEM), la hasta ahora inmigrante mexicana que ha llegado a ocupar el cargo más alto puesto en el gobierno de Estados Unidos, señaló que el mandatario estadunidense debe retomar su promesa de campaña y cumplir.
“No es una crítica al Presidente, es una petición para que haga lo que dijo que iba a hacer y que rinda cuentas porque al final del día los latinos votaron por él en cantidades inmejorables. Más de 70% votó por él. Es lógico que uno espere que cumpla su promesa”, manifestó.
Quien fuera la tesorera 41 de Estados Unidos, durante el gobierno de George W. Bush, se mostró esperanzada en que el mandatario norteamericano impulse la reforma migratoria para beneficiar a los latinos que se han convertido ya la primera minoría en la Unión Americana.
“Para beneficio de todos quiero creer y me aferro a creer, que sí vamos a tener una reforma migratoria. No podemos continuar en este problema creciente, porque está creciendo. Acaba de salir la estadística de los 50 millones de latinos. Dos días atrás hablábamos de 44 millones”, señaló.
Momentos antes de participar en la conferencia “Presente y Futuro de las comunidades hispanas en Estados Unidos”, la mujer nacida en el Distrito Federal afirmó que el movimiento latino es irresistible en aquel país.
“Aunque no llegue ni un inmigrante más a estados Unidos, la presencia de latinos va a continuar creciendo a pasos agigantados. No se puede detener, y será un crecimiento muy importante, no solo en ambiente político, sino en el económico y tenemos qué sanear ya esta situación. No podemos esperar más tiempo”, dijo.
Al referirse a los múltiples problemas que enfrentan los migrantes, lamentó que no se haya consolidada la promulgación del Dream Act, un proyecto de ley que busca derogar el artículo 505 constitucional que obliga a los estudiantes indocumentados residentes en Estados Unidos a pagar tarifas mas elevadas que las que aportan los residentes, por considerarlos extranjeros.
La misma propuesta busca también proporcionar visas temporales a los alumnos migrantes.
“He estado a favor del Dream Act. Están en este caso como un millón de estudiantes. Aunque yo entré legal a Estados Unidos, la educación me llevó a triunfar. Yo, como muchos de estos estudiantes, llegué no porque quería, sino porque mis padres me llevaron, es lo mismo. Yo no tenía nada qué decir porque estaba igual que los que llegaron como indocumentados y por eso me relación completamente con ellos.
“No sé cuántas Rosario Marín hay en ese millón de estudiantes”, dijo quien fuera parte del gabinete del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.
Recordó que a sus 14 años, cuando era Rosario Espíndola, llegó a Estados Unidos contra su voluntad, pero obedeció a sus padres que decidieron migrar con la familia a California.
La base educativa que ella tuvo, dijo, puede ayudar a otros jóvenes que están en esa posición que podría ser de desamparo frente a la ley.
La ex candidata a senadora consideró lamentable que se hable de México como el patio trasero de Estados Unidos pues, afirmó, las fronteras más que separar a los dos países deben unirlos.
“Me duele muchísimo cuando dicen eso, porque no creo que es cierto. Los dos países tienen una relación fundamentalmente importante, dependen uno del otro y cuando a uno le va bien el otro le va bien y cuando a uno le va mal el otro sufre. Me niego a pensar que se pueda tratar a México de esa forma, no lo he visto, para nada ni con el presidente Bush, ni cuando estuve cinco años en el gobierno de California”, señaló.
Sobre la posibilidad de que una mujer sea presidenta en México, Marín afirmó que una candidatura no depende del sexo, sino de la capacidad de la persona, por lo que resulta indiferente ese factor frente a la capacidad que demuestra.
Se mostró reacia a hablar de su futuro político pues dijo, en tono de broma, que a una mujer no se le debe preguntar sobre sus aspiraciones en ese sentido.