Cinco mil asesinatos, 202 secuestros y 170 desaparecidos, la herencia de Torreblanca

martes, 29 de marzo de 2011

CHILPANCINGO, Gro., 29 de marzo (apro).- Al menos 202 secuestros, más de 5 mil homicidios dolosos, entre ellos 11 contra periodistas y 447 contra mujeres, así como 170 desaparecidos, es la herencia que dejará Zeferino Torreblanca en Guerrero cuando concluya su sexenio, el próximo jueves 31, afirmó la Comisión de Derechos Humanos (Coddehum) del estado.
    El presidente de la Coddehum, Juan Alarcón Hernández, aseguró que durante el sexenio de Torreblanca, Guerrero sufrió un retroceso en materia de derechos humanos, y actualmente enfrenta una etapa “aciaga y de crisis”.
    En conferencia de prensa, Alarcón Hernández dijo que la situación de violencia que prevalece en la entidad, es un usada como excusa para justificar las violaciones a los derechos humanos, que en el estado se traducen en allanamientos de morada, sustracción de bienes, privación de la libertad, provocación de la intranquilidad; así como lesiones, homicidios y torturas cometidas por autoridades contra ciudadanos.
Alarcón Hernández informó que este martes entregó su informe de labores del periodo 2010 a la Comisión de Gobierno del Congreso local, donde señaló que durante el periodo del gobernador Zeferino Tporreblanca Galindo fueron constantes los atropellos señalados.
El ombudsman guerrerense dijo que tanto luchadores sociales, como ciudadanos y ciudadanas, así como periodistas han sido víctimas de represión y violencia en los últimos seis años, y agregó que también niños, jóvenes y adultos mayores han sufrido "el flagelo de la arbitrariedad".
Entre los casos más sonados y que quedaron en la impunidad como herencia de Torreblanca, Alarcón Hernández recordó los homicidios de los diputados locales José Jorge Bajos Valverde, del PAN, y de Armando Chavarría, del PRD, quien al momento de su muerte era presidente del Congreso del estado.
Destacó también los asesinatos de los activistas indígenas de la región de Costa Chica, Raúl Lucas Lucia y Manuel Ponce Rosas, así como el atentado contra las oficinas del periódico El Sur, en Acapulco y el hostigamiento gubernamental contra el periodista Juan Angulo, director del diario.
    Estos hechos, indicó Alarcón Hernández, hablan de un panorama sombrío para Guerrero, y calificó la situación que prevalece en la entidad como preocupante.

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