El director de la ATF evade declarar sobre "Rápido y furioso"

martes, 29 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 29 de marzo (apro).- Keneth Melson, director en funciones de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y  Armas de Fuego (ATF en inglés), faltó a la sesión en la que el Senado de Estados Unidos analizaría el caso del operativo “Rápido y Furioso”.
    Hasta ahora, tanto el Departamento de Justicia como la ATF han hecho caso omiso a las fechas límite para entregar al senador republicano Charles Grassley –quien sigue la investigación– información y documentos sobre el operativo que permitió la entrada de más de 2 mil armas a México.
    La cadena estadunidense CBS informó que el pasado jueves 24 Melson tenía una audiencia en el Senado, pero tampoco asistió, e incluso apuntó que el funcionario ya fue retirado de la lista de testigos.
    Un vocero de la oficina del senador Robert  Menéndez, quien preside el subcomité que llevaría a cabo la comparecencia, confió a CBS que Melson fue quien decidió no presentarse a testificar y que el subcomité no tiene jurisdicción sobre la ATF.
    Más tarde, en un correo electrónico enviado a la cadena estadunidense, el vocero de Menéndez señaló: "El subcomité había invitado, pero no confirmado, al señor Melson, así como a otros funcionarios de la ATF, para testificar en una  audiencia esta semana. Al final, la ATF declinó enviar a un  representante".  
    Fuentes del Comité Judicial citadas por CBS señalaron que la comparecencia del director de la ATF estaba por confirmarse antes del escándalo de “Rápido y Furioso”, pero ahora prevén que la audiencia se postergará.
    El pasado lunes, Grassley dijo que no estaba conforme con las  explicaciones dadas hasta ahora por la ATF.
Según él, la agencia  estadunidense vigilaba desde noviembre de 2010 a Otilio Osorio,  preso en una cárcel de Estados Unidos por tráfico de armas.
Y Osorio es quien presuntamente compró el arma utilizada en el asesinato del agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), Jaime Zapata, ocurrido el 15 de febrero de este año en territorio mexicano.  
Tras la muerte de Zapata, el Departamento de Justicia refirió que, según la ATF, el arma utilizada en el asesinato del agente fue adquirida en una tienda en Dallas, el 10 de octubre de 2010.
El senador Grassley envió este martes una carta a Melson en la que afirma que “hay cabos sueltos” en la investigación abierta sobre la compra de armas, y que apunta a que el Departamento de Justicia sabía más de lo que ha reconocido hasta el momento.
Además, reitera que no está conforme con las explicaciones dadas por la ATF y por ello pide informes sobre el tráfico de armas que haya disponibles en torno de Kelvin Morrison y los hermanos Otilio y Ranferi Osorio, acusados de diversos cargos por el tráfico de armas a un cártel de la droga en México.
Los cargos relacionados con las armas que se imputan a Morrison y a los hermanos Osorio no están directamente vinculados con la muerte del agente Zapata, pero la supuesta falta de control de las mismas podría estar vinculada con la operación "Rápido y Furioso".
Según la misiva, el legislador republicano teme que la estrategia utilizada por la ATF en el operativo “Rápido y Furioso” también haya sido utilizada en otras ocasiones.

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