Agentes de EU no entrarán armados a México: Calderón

jueves, 3 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 3 de marzo (apro).- El presidente Felipe Calderón canceló hoy cualquier posibilidad de modificar las leyes para permitir que agentes de Estados Unidos comisionados en territorio mexicano porten armas, como pretendía su contraparte estadunidense, Barack Obama.
    Obama incluyó ese punto en la agenda bilateral, a propósito del incidente en que perdió la vida el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Jaime Zapata.
El empleado estadunidense fue ejecutado por un grupo armado, presuntamente ligado al cártel de Los Zetas, el pasado 15 de febrero en San Luis Potosí.
    En una conferencia conjunta, Calderón rechazó la solicitud bajo el argumento de que la ley prohíbe que agentes extranjeros participen en labores de procuración de justicia en territorio nacional y que porten armas. Su labor, dijo, se limita al intercambio de información y apoyo técnico.     
    Sin embargo, coincidió con Obama en que es necesario garantizar la seguridad de los agentes estadunidenses que operan en México, por lo que se comprometió a revisar con el Congreso todas las alternativas para reforzar su seguridad.
“En ese tema habré de platicar con miembros del Congreso, en particular del Senado, para explorar las alternativas. "Y cuando digo alternativas, creo que tenemos que decir todas las alternativas que la ley o la Constitución permita; en ese sentido pueden  ser desde mecanismos de protección especial, (hasta)  delimitación clara de las áreas en las cuales podemos colaborar” precisó.
Por lo pronto, el gobierno norteamericano confirmó que ya solicitó la extradición de los presuntos asesinos de Jaime Zapata.
Obama aprovechó la disposición que mostró el presidente mexicano para autorizar la entrega de los presuntos asesinos, una vez que la justicia mexicana se pronuncie sobre el tema.
    “Si la ley lo permitiera, no tendría ningún reparo” dijo al recalcar que hay plena voluntad de México para que los criminales sean llevados ante la justicia.  
Al respecto, Obama sostuvo que su gobierno será "respetuoso de la soberanía” de México aunque reiteró su preocupación por la seguridad de sus agentes.
"Pero como lo dije al presidente Calderón, nuestro trabajo es ayudar con información, equipo, coordinación, no llevaremos a cabo acciones de reforzamiento legal en México", sostuvo el mandatario.
    Calderón fue enfático en señalar que ambos gobiernos reconocieron que comparten “principios básicos de corresponsabilidad”.
    Ha habido, dijo, una “cooperación sin precedentes que se ha traducido en hechos”.
    El presidente estadunidense reconoció el trabajo que ha realizado su par mexicano en el combate al crimen organizado y el lavado de dinero y le reiteró que Estados Unidos será su aliado en esa lucha.
"Miles de mexicanos han perdido la vida. He reafirmado al presidente Calderón que en esta causa México tiene un aliado en Estados Unidos. Estamos muy conscientes de que la batalla, la lucha de Calderón no solamente es su batalla, sino también es nuestra”, dijo.  
    Pero sobre el tráfico de armas que llegan de Estados Unidos a México, Obama admitió que no puede regular el flujo y recorrido hacia su vecino del Sur. Se podría, dijo, tener una estrategia para fomentar la regulación de las leyes de tránsito hasta México con base en la constitución estadunidense.
    De hecho sostuvo que se trabaja en mecanismos más efectivos para prevenir que se compren grandes cantidades de armas y se transporten a México. También comentó que se han dispuesto más recursos para monitorear las transferencias de los cárteles.
"Hemos visto un incremento de armas confiscadas, hemos puesto más personas tras las rejas, pero reconocemos que no es suficiente, que tenemos que hacer más", subrayó.
Durante la conferencia, los mandatarios comentaron que otros de los puntos tratados durante la reunión tuvieron que ver con el cambio climático, la migración y la competitividad.
Más tarde, Calderón se reunió con un grupo de empresarios a quienes les expuso las ventajas que ofrece México para las inversiones y después tuvo una reunión de trabajo con el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.
Finalmente, antes de concluir sus actividades en Estados Unidos, ofreció una conferencia auspiciada por el Woodrow Wilson Center y el Council Of The America, en la que reiteró que la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado debe continuar en México en los próximos años.
De ser necesario, dijo, se puede modificar “según las condiciones”  pero “mi percepción es que tenemos que mantener esta estrategia”, insistió.
En la comitiva que acompañó a Calderón en esta quinta reunión bilateral estuvieron los secretarios de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, y de Economía, Bruno Ferrari, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Gerardo Ruiz Mateos; el director general del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Guillermo Valdés, y la coordinadora general de Comunicación Social, Alejandra Sota.

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