Nuevas visiones al acervo de Tamayo

jueves, 3 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 2 de marzo (apro).- Una faceta poco conocida del pintor Rufino Tamayo (1899-1991) es revelada en la exposición Uno sin el otro. Fotografías y películas de viaje de Rufino Tamayo/Retrato de su curador, en la cual se presentan por primera vez 19 películas y 320 fotografías hechas por el artista plástico durante sus viajes.

La muestra es resultado de un proyecto de investigación del artista uruguayo Alejandro Cesarco, y de Juan Carlos Pereda, curador del Museo Rufino Tamayo y especialista en el pintor oaxaqueño, quienes se dieron a la tarea de revisar y estudiar el vasto acervo fotográfico de Tamayo que reúne más de 2 mil fotografías y 20 películas inéditas.

         Según información del recinto, creado por el propio Tamayo en el Bosque de Chapultepec, y en donde se presenta la muestra, son el registro de los viajes que Tamayo y su esposa Olga realizaron entre 1950 y 1980 a sitios como Nueva York, Perú, Grecia, Francia, Brasil, Italia, Israel, India, Tailandia, Japón, Guatemala y distintas partes de México como San Cristóbal de las Casas o Veracruz.

         “El espectador observará material inédito y junto con las descripciones de varias pinturas de Tamayo se planteará interrogantes acerca de qué información agregan estas fotografías y películas al discurso pictórico de Tamayo y qué lleva a una persona a dedicar su vida al estudio de un artista. La exposición presenta entonces dos narrativas independientes, las cuales se entrecruzan, se retroalimentan y dependen una de la otra para hacerse inteligibles.”

         Y es que la exposición constituye no sólo la revelación de esta otra faceta del pintor, sino que se inscribe en un proyecto del museo, titulado Acercamientos al acervo, dentro del cual se invita a un curador, artista, escritor, arquitecto o cualquier otro profesional a adentrarse en los documentos que conformar el acervo del Museo Rufino Tamayo y plantear sus propios proyectos.

         De otra parte, es un reconocimiento a la labor de investigación que ha venido realizando a lo largo de más de 25 años, Juan Carlos Pereda, curador del Museo Tamayo, quien se ha convertido en el especialista en el pintor. Se incluyen para ello algunas imágenes del ambiente de trabajo del investigador y una selección de sus ensayos sobre la obra de Tamayo.

         Al dar a conocer la exposición, Pereda dijo ante los medios que en realidad Tamayo no era un gran fotógrafo o documentalista, sino un aficionado con un sentido humanista, de convicciones profundas, e inmerso en el arte, de tal suerte que en sus imágenes hay una valoración del hombre. Abundan también los paisajes y desde luego aparece en muchas de ellas su esposa Olga.

         Pero destacó también que el pintor tuvo una mirada intensa y privilegiada, supo ver, y puede reconocerse en sus imágenes fotográficas y fílmicas una estética. Y precisamente, como parte de la exposición se realizarán actividades para discutir, estudiar, analizar la forma de mirar de Tamayo, entre ellas un ciclo de pláticas en torno a Rufino Tamayo, todos los domingos a las 13:00 horas, que tendrán acceso libre al público en general.

         Se podrá tener mayor información sobre los temas y participantes más adelante en la página web del museo www.museotamayo.org, así como en www.rufino.mx, versión digital de la revista Rufino, editada por el museo, y que en su número 3 ofrece un artículo sobre esta exposición.

         La muestra permanecerá abierta al público hasta el próximo 5 de junio.

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