Instalará el Ejército campamento en el municipio de García

jueves, 31 de marzo de 2011

MONTERREY, N.L., 31 de marzo (apro).- El Ejército Mexicano instalará un campamento permanente en el municipio de García, con 100 efectivos.

         La decisión fue anunciada dos días después de que el alcalde Jaime Rodríguez Calderón saliera ileso de un atentado --el segundo en menos de un mes--, en el que participaron, según la versión oficial, al menos 40 pistoleros que durante 20 minutos dispararon contra la camioneta del edil.

El mismo alcalde priista precisó que la base militar será itinerante, y se asentará sin previo aviso en diversos puntos de esta localidad, ubicada a 40 kilómetros al poniente de Monterrey.

Los elementos se instalarán inicialmente en la cabecera municipal y se moverán hacia los ingresos más transitados del municipio.

Rodríguez Calderón confió en que se incremente el número de militares a 200 para reforzar la seguridad en la localidad.

Asimismo, dio a conocer que la policía municipal volverá a portar también recibirá armas largas, después de que el gobierno del estado se las retirara en el 2009.

Los uniformados deberán someterse a controles de confianza que les impondrá el Ejército.

En el primer atentado contra el alcalde, el 25 de febrero, sus escoltas mataron a tres agresores y detuvieron a otros dos; y en el ataque del martes pasado, hirieron a por lo menos cinco pistoleros.

En la refriega pereció el escolta Agustín Matías, un militar de 21 años de edad.

Al día siguiente del segundo ataque, Calderón encabezó la sesión de Cabildo y sostuvo una reunión con el gobernador Rodrigo Medina y su gabinete militar en el Palacio de Gobierno.

Posteriormente, viajó a Monterrey para participar en la ceremonia fúnebre del escolta abatido. El funeral efectuado en una capilla sobre la avenida Fidel Velázquez, estuvo resguardado por elementos militares.

Este jueves por la mañana Rodríguez Calderón fue la figura principal de la celebración del 160 aniversario de la fundación de Villa de García, efectuada en el auditorio municipal.

Ahí, el alcalde dijo que continuará en su puesto: “No me rajo. Si he de quedar, me quedaré aquí”, dijo ante el aplauso de unas 200 personas reunidas.

Antes y después de la ceremonia el alcalde fue asediado por habitantes de García, quienes lo saludan y le pedían que no renuncie. Desde el segundo atentado, en los eventos públicos, las mujeres le entregan al edil rosarios y estampas de santos para que reciba “ayuda divina”.