En la guerra contra el narco no se deben admitir titubeos ni ambigüedades: Calderón

jueves, 7 de abril de 2011

MEXICO, DF, 7 de abril (apro).- El presidente Felipe Calderón dio la bienvenida a las críticas por su actuación en la lucha contra las drogas, aunque  advirtió que no cesará en su empeño y, aún más, que reforzará esa tarea porque “no se deben admitir titubeos ni ambigüedades” que, dijo, limitan la capacidad de actuar contra los criminales.

En ceremonia de clausura de la 18 Conferencia Internacional de Combate contra las Drogas (IDEC) que se llevó a cabo en Cancún, Quintana Roo, Calderón se dijo contento por la organización de la cumbre toda vez que, dijo, tiene el propósito de “liberar a la humanidad” de la esclavitud de las drogas.

“Esto es una prueba de que más allá de las fronteras, las ideologías, los sistemas de gobierno y las culturas, nos une una causa común: cerrar filas para liberar a la humanidad del crimen que se asocia al tráfico de drogas y, en particular, a nuestros jóvenes, de la adicción a las drogas que es, a final de cuentas, la nueva esclavitud, la esclavitud del siglo XXI”, dijo al saludar a los representantes de las agencias antidrogas de un centenar de países.

Un día después de que al menos 35 ciudades del país y varias del extranjero registraron marchas de repudio contra la violencia, y a unos días de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendara el retiro del Ejército de las calles, dado el incremento de las violaciones a los derechos humanos, Calderón respondió con una cita de Juárez:

“Como lo señalara un mexicano universal, el Benemérito de las Américas, don Benito Juárez: Es verdad que todavía habrá necesidad de luchar porque hay dificultades que vencer. Pero las dificultades no harán más que aumentar la gloria del triunfo porque es indudable que acabará por triunfar la causa del derecho, que es la causa de la humanidad”, espetó Calderón sin mencionar específicamente a sus críticos.

Luego se desmarcó de los señalamientos de la violencia del Estado contra los ciudadanos, reiterando lo que ayer dijera el subsecretario de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez, quien calificó de injusto confundir a las víctimas de la narcoviolencia con “daños colaterales”.

En el evento, donde también participó el aún embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, el mandatario mexicano criticó la venta de armas sin restricciones en la Unión Americana, al considerarla una “inconsistencia evidente de política pública” que debe corregirse.

A lo largo de su intervención, Calderón Hinojosa se refirió en más de una ocasión a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas como una amenaza para las libertades, la democracia, la economía, el buen nombre de las naciones y la seguridad, física y patrimonial, de los ciudadanos a escala global.

Incluso, contra la acepción tradicional de que las drogas son un problema, primero de salud, luego de seguridad, Calderón habló indistintamente de adicción e industria criminal hasta invertir el orden de prioridades:

Las drogas “asesinan cuando se producen, asesinan cuando se transportan, asesinan cuando se distribuyen y, por supuesto, también matan cuando se consumen”, subrayó.

Y fue más allá al condenar el uso medicinal de las drogas, que calificó de una estrategia de mercado de quienes se dedican a producirlas para alcanzar un efecto cultural.

Revertir la tendencia al consumo de drogas, sostuvo, es posible, como fue posible hacerlo con el tabaco, y fustigó a quienes consideran divertido fumar mariguana.

“Hoy, se difunde el uso asociado de ciertas drogas con el placer de las personas más admirables. Lo mismo estrellas de rock, lo mismo actores y actrices favoritas en la industria del cine, y lo mismo, por desgracia, en campeones olímpicos.

“Hoy, la paradoja es que entre los jóvenes universitarios de las universidades más prestigiadas del mundo, por ejemplo, fumar mariguana es realmente lo cool, lo divertido. Sin embargo, fumar un cigarro entre los jóvenes es casi un pecado capital”, reprochó.

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