Demandan la creación de un ombudsman cultural

viernes, 8 de abril de 2011 · 01:00

MÉXICO, D.F., 8 de abril (apro).- En el marco del Foro Patrimonio cultural como un factor de identidad para los mexicanos, el antropólogo y doctor en derecho Bolfy Cottom hizo un recuento histórico de los 72 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y propuso la creación de un ombudsman de la cultura.

En el foro, Cottom destacó como una de las más críticas etapas del INAH los últimos veinte años, en los cuales el proyecto nacionalista de la nación cambió por uno de pragmatismo, desdén y hasta abandono, que han colocado al patrimonio en la vía del turismo cultural.

Ante ello, agregó, se hace necesario luchar por preservar el patrimonio como un factor de identidad, porque se imparta en las escuelas la materia de patrimonio cultural, y pensar en la creación de un ombudsman de la cultura, que vigile los derechos culturales de los ciudadanos, entre ellos el patrimonio cultural.

El foro, organizado por trabajadores administrativos, técnicos y manuales del INAH adscritos a la Delegación III-24 del SNTE, tuvo como propósito sensibilizar a la sociedad civil, instituciones educativas y culturales, órganos legislativos y poderes ejecutivos estatales y federal, sobre el tema en cuestión.

Además rescatar al INAH y darle viabilidad histórica, así como fortalecerlo y consolidar su futuro, es decir que se le vea “como lo que es: una institución de educación y cultura fundamental para preservar la identidad de los mexicanos, fortalecer su cohesión social y la gobernabilidad para un mejor proyecto de nación”.

El encuentro se realizó en el Auditorio Norte del Edificio A de la Cámara de Diputados, donde se presentaron diversas ponencias, entre ellas: “El Museo Nacional, patrimonio cultural e identidad”, por la maestra Claudia Guerrero Crespo, investigadora de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) del INAH; “El maíz como herencia identitaria”, por el doctor Alejandro Espinosa Calderón, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agrícola y pecuaria; “El patrimonio cultural como factor de organización política y social”, con el maestro Diego Prieto, del Centro INAH Querétaro, e “Identidad, turismo y patrimonio cultural”, con el doctor Cuauhtémoc Velasco, también de la DEH.

El antropólogo Bolfy Cottom, investigador de la misma DEH, inició con la ponencia magistral “La función social del INAH en sus 72 años”, en la que rememoró que esta institución se creó en 1939, durante el mandato del presidente Lázaro Cárdenas, pero no debe vérsele, dijo, como resultado de acciones político-administrativas llevadas a cabo en la administración del gobernante.

"Más bien, considero que la visión de Estado del general Cárdenas y el espíritu nacionalista de uno de los Siete Sabios, el maestro Alfonso Caso, lograron construir el hilo conductor entre dos etapas de la vida nacional, como fueron la Independencia y la Revolución”.

En esa época, detalló, se crearon también otras instancias, como el Departamento de Asuntos Indígenas (que más tarde se transformaría en Instituto Nacional Indigenista) y el Instituto Politécnico Nacional.

Al INAH se encomendaron dos tareas: “Proteger, vigilar, conservar y restaurar los monumentos arqueológicos, artísticos e históricos de la República, y llevar a cabo tareas de investigación que fueran de interés sobre arqueología, antropología y etnografía, principalmente de la población indígena del país”, agregó.

El investigador dividió en cinco etapas el desarrollo histórico del INAH,  hasta llegar a la final, que ubica en los últimos 20 años, con las administraciones de la historiadora María Teresa Franco, el etnólogo Sergio Raúl Arroyo, el restaurador Luciano Campos y el diplomático Alfonso de Maria y Campos.

Con sus luces y sombras, sus diferencias y proporciones guardadas –continuó el investigador--, todas son hijas del mismo sistema político y económico del país, que significa no sólo una visión distinta del nacionalismo de la época de Cárdenas, sino incluso su desdén y hasta abandono.

La época en la cual grandes personajes se formaron en la idea educativa y cultural de la Revolución Mexicana llegó a su fin ahora, y comenzaron a ocupar cargos importantes de la administración pública federal y local funcionarios “con una visión pragmática, desconocedora de las instituciones, que de inmediato buscaban resolver el problema económico del país a costa de lo que fuera”, lamentó.

En ese contexto, dijo, se creó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, mediante una decisión vertical “acompañada por los grupos más influyentes en el ámbito de las letras, como fueron los grupos Vuelta y Nexos”, que no repararon en el estudio de las instituciones. El Consejo, como ya se ha dicho, añadió, no vino a coordinar a los institutos, sino que ha pretendido sobreponérseles.

La última administración, a cargo de Alfonso de María y Campos, ha colocado al instituto como “dependencia y a los monumentos como patrimonio en la línea del turismo cultural”, subrayó.

Y puso como ejemplo el proyecto del espectáculo Resplandor Teotihuacano, en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el que se permitió a una empresa privada hacer “miles de agujeros” en las pirámides.

Aunque el antropólogo reconoce que los monumentos y el patrimonio cultural tienen una vertiente turística para su conocimiento, enfatizó que el INAH no tiene por qué sumarse a la dinámica del llamado turismo cultural, “simplemente porque no está en sus facultades”.

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