Comando embosca a agentes de la PF; dos muertos y cuatro heridos

viernes, 13 de mayo de 2011

MÉXICO, DF, 13 de mayo (apro).- Luego de varios días de violencia exacerbada, con ejecuciones, decapitados y autos incendiados, este viernes sólo se reportó la muerte de siete personas en hechos atribuidos al crimen organizado.
En Guerrero, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) confirmó la muerte de dos agentes y al menos cuatro uniformados heridos, a manos de un comando que, a bordo de un automóvil compacto, atacó a balazos a elementos de la Policía Federal (PF) que realizaban patrullajes en la zona suburbana de Acapulco.
La emboscada se produjo poco después de las 12:30 horas sobre la carretera Cayaco-Puerto Marqués, a la altura de Plaza Sendero.
Los agentes federales fueron agredidos a balazos por sujetos desconocidos que se movilizaban a bordo de un automóvil rojo Seat Ibiza, con placas 937 WMF del Distrito Federal.
El cuerpo de un agente quedó tendido sobre el estacionamiento de la plaza comercial, a un costado de un tráiler, mientras que el otro cayó sobre la banqueta, a un lado de la carretera, en el carril con dirección a Puerto Marqués.
En el lugar de la agresión quedaron tres patrullas de la PF, matriculas 10064, 09909 y 10446, con diversos impactos de bala de fusil AK-47 y AR-15, además del Seat donde presumiblemente llegaron los agresores.
Los agresores, informó la SSP, dispararon en varias ocasiones contra los elementos federales, y en el ataque privaron de la vida a dos agentes y dejaron heridos a cuatro más, los que fueron llevados a un hospital de este puerto.
En otro hecho violento, el director de Tránsito de Acapulco, Miguel Ángel Hernández, salvó la vida tras un frustrado atentado, en el que perdió la vida un taxista que transitaba por la zona.
Según informes policiales, un comando a bordo de dos vehículos esperaba al funcionario entre las calles Sonora y Michoacán, en la colonia Progreso, en las inmediaciones de la SSP municipal.
La escolta del director de Tránsito repelió el ataque. Uno de elementos sufrió una leve rozadura de bala en la espalda, sin daños de consideración.
El ataque se inició frente al parque Papagayo, cerca de la entrada principal del ayuntamiento, poco después de 15:15.
Por otra parte, la jornada violenta en Durango concluyó con dos personas ejecutadas --uno de ellos recién liberado del Centro de Reinserción Social 1-- y el ataque a una tienda de conveniencia ubicada en uno de los bulevares de la capital.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó sobre el hallazgo de un cuerpo, en estado de descomposición, en el municipio de Nombre de Dios; de acuerdo al parte oficial, murió de asfixia por estrangulación.
Estaba junto a un camino de terracería, cerca del poblado El Chaparral.
En la capital fue abandonado por la mañana el cadáver de Francisco Israel Lara Valdez, de 30 años. Desconocidos arrojaron su cuerpo junto a la Escuela Secundaria Técnica 57, a unos metros de donde el jueves 12 fueron abandonados seis cuerpos decapitados.
También por la mañana, las autoridades locales reportaron el ataque a balazos de una tienda Oxxo, ubicada en vialidad San Ignacio, al norte de la ciudad. No se registraron personas lesionadas.
El ahora occiso había dejado unas horas antes el Centro de Reinserción Social No. 1, con sede en la capital, tras purgar una condena por delitos contra la salud.
Este día, además, se confirmó la identificación de cuatro de los cadáveres encontrados decapitados el jueves: Heriberto Gurrola Rosales, de 19 años, y José Lucas Gurrola Rivera, de 50. Ambos eran originarios de Sinaloa.
También fueron reclamados los cuerpos de Rodolfo Moreno Saucedo, de 30, y Fernando Ortega Sarabia, de 67, oriundos de Durango.
Originario también de Sinaloa, fue identificado Bartolo Medina Gaxiola, de 34 años. Su cuerpo también fue encontrado decapitado, aunque el pasado 8 de mayo en el poblado Las Bayas, del municipio de Durango.
Por último, dos hombres fueron encontrados muertos a balazos en Monterrey, Nuevo León, sobre la entrada al túnel de la Loma Larga.
Las víctimas estaban atadas de pies y manos y tenían más de dos días de haber fallecido, según reveló una inspección preliminar.
A un lado del cadáver fue dejada una manta de cinco por tres metros con un mensaje de un grupo criminal.
Los muertos fueron identificados como Diego Orlando Álvarez, de 20 años, y otro conocido sólo como El Remo, de 19. Ambos vivían en Nuevas Colonias, a un costado de la entrada del túnel.

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