Cárteles del Golfo y del Pacífico Sur se culpan del homicidio de Sicilia

lunes, 16 de mayo de 2011

MÉXICO, D.F., 16 de mayo (apro).- Desde que el 27 de marzo fueron encontrados siete cuerpos ejecutados en el fraccionamiento Las Brisas, en el estado de Morelos, entre los cuales estaba Juan Francisco Sicilia Ortega, los cárteles del Pacifico Sur y del Golfo se han enfrascado en una guerra de mensajes culpándose de este multihomicidio, sin que las autoridades estatales, federales ni el Ejército hayan detenido a quien apuntan como el responsable directo, Jesús Radilla Hernández, El Negro, quien se encuentra prófugo.
    En medio de este enfrentamiento de cárteles, el Ejército ha salido mal parado: El 15 de abril, soldados de la 24 Zona Militar presentaron a Rodrigo Elizalde Marón, El Chemís, encontrado al interior de un vehículo atado de pies y manos en el municipio de Temixco, luego de que recibieron una llamada del cártel del Golfo informándoles que ahí estaba uno de los implicados en el multihomicidio. Sin embargo, cuando fue presentado ante la prensa el presunto sicario del cártel del Pacífico Sur, sus declaraciones no concordaron con los datos aportados oficialmente sobre la hora y el lugar del secuestro de Juan Francisco y sus amigos.
    Desde que se descubrieron los cadáveres de Juan Francisco, hijo del poeta Javier Sicilia, y de sus seis amigos, ambos grupos del crimen organizado se han hecho acusaciones mutuas. Esto parece ser un capítulo más de la batalla  sangrienta que han iniciado por el dominio del estado de Morelos desde la muerte de Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, el 17 de diciembre del 2009.
    Cuando el domingo 27 de marzo fueron descubiertos los siete cuerpos, la policía del estado encontró en el auto un mensaje que decía: “Esto les paso por hacer llamadas anónimas a los militares y eso les va a pasar al capitán Barrales y capitán Castillo de la federal. Atte CDG”.
    Al siguiente día, el lunes por la noche, el cartel del Golfo reviró deslindándose por medio de mantas colocadas en tres distintos lugares de Cuernavaca. En su mensaje, el cártel del Golfo rechazó la autoría del homicidio:
“A la ciudadanía y gobierno federal nos deslindamos de las ejecuciones de Brisas, de las amenazas de militares y federales que nos quieren adjudicar el CPS (Cartel del Pacifico Sur), los tenemos ubicados, salganle y no maten gente inocente. Raúl Díaz, La Varilla, Martin de ‘Amores Perros’, Julio de Jesús Radillas alias El Negro, El Chompa, El Pelón, El Cone, Daniel Encinas, El Gordo Fresa, El Rata Vargas, Edgar Edwin, Chucho Cárdenas, El Manos. Toda acción tiene una reacción. Benjamín Mondragón, alias El Jarras. Atte. CDG y Comando 7”.
    La guerra de mensajes y de acusaciones  entre estos dos grupos siguió el miércoles 30 de marzo. Muy temprano el Cártel del Pacífico Sur puso tres mantas dando una respuesta amenazante:
    “A toda la ciudadanía en general. Nosotros nunca hemos negado nuestras ejecuciones como los del Cártel del Golfo, cometieron un error y se quieren lavar las manos, que nos espera de un cartelillo, nosotros somos una dinastía que nunca hemos cometido errores como este cartelillo. Primero mataron a la familia y luego a Tito Barrera (Exlider de la CTM en Morelos), así como a la mujer embarazada de Temixco, es su responsabilidad y déjense de mamadas y de estar robando y secuestrando para sobrevivir y si quieren pelea aquí estamos, déjense de estar poniendo nombres pendejos para espantar a la sociedad  y si quieren pelea aquí estamos, han presencia putos, nomás pican y corre, Ulises Martínez González ‘El Mojo’ y Comando 7, te estamos esperando por teléfono y no sales puto, ya sabemos que traes puro chamaquito del barrio, nosotros somos pura gente entrenada por los mejores 100% Beltrán Leyva. Atentamente CPS.”
    Después de un silencio de varias semanas el Cártel del Golfo respondió con acciones. La mañana del 15 de abril entregó al ejército a El Chemis, quien declaró haber participado en el secuestro del hijo del poeta y de las otras seis personas, además identificó a El Negro Radilla como el responsable absoluto del multihomicidio, y afirmó que Héctor Beltrán Leyva fue quien autorizó la ejecución.
    El 21 de abril la Secretaría de Seguridad Pública federal presentó a dos presuntos responsables de estar ligados a la masacre; dijo que eran colaboradores del Cártel del Golfo. Se trataba de Daniel Rosales Najera, El Barni, de 26 años de edad, a quien se le vincula con la privación ilegal de la libertad de Rodrigo Elizalde Mora, El Chemis, presunto miembro del cártel del Pacifico Sur; y Santiago Miranda Catalán, El Flais, de 34 años de edad.
    Con la presentación de los dos presuntos sicarios la dependencia a cargo de Genaro García Luna no sólo no aclaró el caso, sino que lo complicó más, pues los dos personajes dijeron que habían participado en el secuestro pero dieron como lugar el bar “La Obsesión”, lugar distinto al que dijo El Chemis, quien aseguró que en “La Crudelia”. Ambos antros son diferentes al que identifican las investigaciones: “La Rana Cruda”.
    Frente a este nuevo embrollo, el domingo 1 de mayo se descubrió una nueva manta del Cartel del Golfo, en la cual se deslindó del multihomicidio y también de El Negro Radilla:
    “A toda la ciudadanía morelense, se les comunica que Julio Radilla, alias ‘El Negro’ no está dentro de la empresa Beltrán Leyva porque nosotros no somos secuestradores, no matamos gente inocente ni tampoco extorsionamos. La empresa Beltrán Leyva nos deslindamos del ‘Negro’ no pertenece a esta empresa. No se dejen engañar y todo aquel que este trabajando mal, alinese o lo alinearemos. Haremos un Morelos tranquilo como cuando estaba don Arturo Beltrán. Nosotros si somos 100% B. L. Atte. Panchito Base 40.”
    Así, sin que las autoridades del gobierno de Morelos ni el Ejército o la Policía Federal  hayan detenido a los responsables de la ejecución, los grupos del crimen organizado parecen haber tomado en sus manos el caso.
    El lunes 16 de mayo 2011, apareció una nueva manta en Cuernavaca. El cartel del Golfo ahora denuncia complicidad entre el gobierno de Felipe Calderón y el  cártel del Pacífico Sur.
    “Ya basta de culpar a los Beltrán Leyva y a gente inocente por las acciones sucias del gobierno (ilegible) a la Procuradora General de la República, Marisela Morales y El Grande, Sergio Villarreal, que es tu testigo protegido, están coludidos en la muerte de Javier (sic) Sicilia para culpar a los Beltrán Leyva”, señala el mensaje colgado en unos puentes.
"Javier Sicilia cuente con nuestro apoyo, los Beltrán Leyva no matan gente inocente, el cártel del Pacífico Sur es invento de El Grande y del Negro Radilla, pertenece al Grande y a todos los testigos protegidos. La delincuencia organizada es el gobierno porque ellos son intocables. Que salga la verdad y la luz". 

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