Los narcocorridos alientan la violencia: Poiré

jueves, 19 de mayo de 2011

MÉXICO, D.F., 19 de mayo (apro).- El secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré Romero, celebró la iniciativa del gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, Malova, de prohibir la difusión de narcocorridos en lugares públicos.

“Los narcocorridos son apología del delito y promueven salidas falsas. Hay que enfrentarlos con cultura de la legalidad. Bien por @malova2010”, escribió Poiré en su blog personal.

De acuerdo con el funcionario federal, los narcocorridos “encumbran a los más perversos delincuentes, responsables de masacres como la de San Fernando, Tamaulipas”, ocurrida en agosto pasado, cuando 72 migrantes fueron ejecutados por Los Zetas.

Para el vocero de Seguridad, la prohibición de ese tipo de temas musicales “no es un tema de censura, porque no es un tema de moral; es un asunto de legalidad y de poner un alto al crecimiento de la cultura de la indiferencia y de la violencia”.

Alejandro Poiré apuntó que tanto el gobierno como la sociedad no pueden permitir “que los delincuentes invadan impunemente también las esferas culturales para normalizar sus crímenes, debilitar nuestros esquemas de valores y obstaculizar la construcción de una cultura de la legalidad que tanta falta nos hace para alcanzar la auténtica seguridad”.

Además, escribió: “La letra de uno de los narcocorridos disponible hace unos días en la red presume orgulloso el uso de la violencia de las organizaciones criminales como un camino deseable. Habla de sus armas, del uso que les dan contra la población, de sus delitos. Sus palabras y ademanes emulan las de un sicario. El ritmo de la música es pegajoso y quienes aparecen en la imagen visten bien, parecería que se divierten, que tienen éxito y son un modelo a seguir”.

Al respecto, el gobernador de Sinaloa se refirió ayer al “Movimiento Alterado”, un estilo musical que, dijo, rinde culto a la forma de vida de los miembros del narcotráfico.

En sus temas, añadió, los intérpretes hacen referencia a las acciones violentas del crimen organizado, visten como capos de la droga y utilizan autos extravagantes para sus presentaciones, haciendo una apología del delincuente exitoso.

El “Movimiento Alterado” nació en el 2009 en Los Ángeles, California, impulsado por “Los Cuates” Omar y Adolfo Valenzuela,  a quienes se sumaron grupos y solistas.

En la reflexión que este jueves hizo en su blog, Alejandro Poiré escribió:

“Una vista casual y desinteresada haría quizás olvidar por un momento que cantan sobre crímenes indecibles, indignantes y repugnantes. Que el ritmo al que bailan es el de la violencia que lastima a muchas familias en México, particularmente en estados como Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León. Que la cultura que promueven estas canciones encumbra a los más perversos ejemplares de la violencia delincuencial, capaces de masacres inhumanas como las ocurridas en San Fernando”.

Como sociedad, agregó, “no debemos ser indiferentes a esos narcocorridos. Ya lo fuimos por demasiado tiempo”.

El funcionario resaltó que “además de los elementos jurídicos que explícitamente prohíben la apología del delito, quienes tienen posiciones de liderazgo y responsabilidad pública deben atender el problema de la criminalidad en todas sus aristas.

“Seguramente habrá quien opine que desde hace años se escucha este tipo de música en la región (de Sinaloa), pero hay que decir que también hace años que el narcotráfico tiene presencia en la zona y no por eso debemos considerarlo normal o tolerable, sino todo lo contrario”, añadió.

Y apuntó que además del despliegue policial y militar para combatir a los grupos criminales, “hay una lucha cultural que debemos reconocer para impedir que los homicidas, secuestradores, extorsionadores y traficantes de drogas se apropien de la música norteña, impregnándola de letras que pretenden naturalizar y legitimar su actividad, que en todos los sentidos es criminal”.

Según Poiré, “la violencia no sólo se genera a balazos, la incorporación de este tipo de canciones en lugares que han sido asoladas por los criminales representan un intento por imbuir al tejido social de patrones de valores inadmisibles para nuestro país”.