Insta CNDH a profundizar combate a explotación sexual infantil

miércoles, 25 de mayo de 2011 · 01:00

MÉXICO, DF, 25 de mayo (apro).- Más de 20 mil niños y niñas son víctimas de explotación sexual en México, principalmente en las zonas fronterizas y turísticas del país, reveló el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Raúl González Placencia.
    El problema va en aumento, dijo, ya que el país es considerado fuente, tránsito y destino para la trata de personas con fines de explotación sexual, comercial y trabajo forzado, y no solamente un territorio con amplias brechas de desigualdad.
    Según investigaciones de la Oficina de Naciones Unidas (ONU) para el Control de Drogas y la Prevención del Delito, y el Reporte de Trata de Personas del estadunidense Departamento de Estado, los grupos más vulnerables para la trata de personas son las mujeres, niñas y niños, personas indígenas e inmigrantes indocumentados.
    Al dar a conocer los resultados del informe del Observatorio contra la Trata de Personas con fines de Explotación Sexual en el Distrito Federal, el ombudsman capitalino indicó que la mayoría de las víctimas son extranjeras y provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador.
    Puso énfasis sobre el turismo sexual infantil que va en aumento, sobre todo en destinos turísticos como Acapulco y Cancún, y en ciudades fronterizas, como Tijuana y Juárez.
Resaltó que los principales “consumidores” son “los turistas extranjeros que llegan a menudo de Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental”.
    González Placencia dijo que según el Diagnóstico Human Trafficking Assesment Tool de la American Bar Association, realizado en México, en el país se han detectado 47 bandas dedicadas a la trata de personas para su explotación sexual y laboral.
    El Distrito Federal, Baja California, Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, Tlaxcala y Quintana Roo son las entidades con mayor índice en la comisión de ese tipo de delitos.
    Dada la magnitud del problema, el ombudsman capitalino consideró necesario repensar la lucha emprendida por el gobierno federal contra la delincuencia organizada, con el fin de atacar también a las organizaciones que se dedican al tráfico y explotación sexual de personas.
    “La trata de personas constituye el segundo delito más importante desde la perspectiva de la criminalidad organizada, de ahí que sea de la mayor relevancia que se ponga atención a este fenómeno para que sea abatido”, puntualizó.
    En el Distrito Federal, de diciembre de 2009 al cierre de 2010, de 40 investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) por el delito de trata de personas, sólo tres casos derivaron en sentencias condenatorias.
    Por explotación sexual infantil se presentaron seis averiguaciones previas, se consignó a cuatro personas y se rescató a otras cuatro, dijo Oscar Montiel Torres, investigador del Observatorio contra la Trata de Personas.
Sin embargo, lamentó que no existan datos oficiales confiables ni consistentes que evidencien la verdadera magnitud del problema.
Además que tampoco hay garantía de acceso a la justicia ni políticas públicas eficientes de atención a víctimas, por lo que urgió a realizar un análisis y un diagnóstico con trabajo de campo que incluya a todos los que integran el sistema proxeneta: víctimas, victimarios y clientes.
“La nueva esclavitud es un crimen con millones de víctimas con muy pocos criminales identificables, lo que dificulta la erradicación del sistema proxeneta: padrotes, madrotas y policías se adaptan y camuflan ante las nuevas necesidades”, alertó Montiel Torres.
Por su parte, Andrés Aguilera Martínez, asesor de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), destacó que mientras la legislación siga generando procedimientos tortuosos, lentos, que no den resultados expeditos para el combate a esos delitos, “difícilmente se darán resultados mejores”.

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