Rechaza gobernador de Nuevo León recibir dinero de "los Zetas"

miércoles, 15 de junio de 2011
MONTERREY, N.L., (apro).- El gobernador Rodrigo Medina rechazó las acusaciones en su contra inscritas en un narcomensaje colocado junto a dos de sus escoltas decapitados, en el que lo responsabilizan de haber recibido dinero de “Los Zetas”. A las 07:40 horas, en el cruce de Arteaga y Chapultepec, de la colonia Paraíso, en Guadalupe, fueron abandonados los cuerpos decapitados de dos hombres que el mismo mandatario identificó como sus escoltas. Junto a los cadáveres había un mensaje que decía: “Para el gobernador Rodrigo Medina aquí están dos de tus escoltas, muy buenos para agarrar dinero de la compañía ‘Z’ y nomás llegó y se le olvidó si siempre vas a estar en el poder, al rato se te acaban seis años. A ver dónde chinendes te metes si no antes” (sic). Al finalizar un acto público esta mañana, se le pidió una opinión al mandatario sobre el mensaje, a lo que respondió únicamente: “Insisto, hay que tomar las cosas de quien viene”. El priista envió un mensaje de condolencia a los familiares de los escoltas caídos y reiteró que las amenazas no lo harán retroceder. “Al pueblo de Nuevo León, mi compromiso indeclinable de luchar por un Nuevo León seguro, ninguna amenaza, ningún mensaje va a hacer que nos detengamos en esta lucha. Tenemos que seguir adelante de manera unida fortaleciendo las instituciones y combatiendo la criminalidad”, dijo, al finalizar el acto de arranque de la obra del complejo vial Gonzalitos, que será reconstruido tras el paso de la tormenta tropical Alex. Por la mañana, tras el hallazgo de los cuerpos, que calificó como “dos cobardes asesinatos”, Medina subió un mensaje en su cuenta de Twitter: “Las amenazas no me detendrán para luchar por un Nuevo León seguro”. Medina se reservó los nombres de los escoltas caídos, que formaban parte del grupo de élite Swat de la policía estatal y a quienes se les conocía con los motes de “El Negro” y “El Chivo”. La ejecución de los dos guardias del gobernador forma parte de la racha sangrienta de 12 muertes relacionadas con violencia del crimen organizado, que se registró la mañana de este miércoles.