Gana Onésimo Cepeda pleito por presunto fraude de 130 mdd

jueves, 16 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, ganó hoy el pleito legal en el cual era acusado de simular un préstamo de 130 millones de dólares –mediante un pagaré que él supuestamente falsificó–,  para apropiarse de una valiosa colección de arte. La empresa Arthinia Internacional, propietaria de la colección, fue la que demandó al prelado. El 8 de noviembre pasado, esta firma obtuvo un amparo que obligaba a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal  (PGJDF) a solicitar una orden de aprehensión contra Cepeda, por el delito de fraude procesal. Sin embargo, hoy el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Distrito Federal echó abajo este amparo, con lo que el influyente obispo de Ecatepec se libró de ir a la cárcel y ya nunca volverá a ser requerido por este pleito legal. José Pablo Pérez Villalba y Manuel Baraibar Constantino, magistrados de dicho tribunal, fueron los que revocaron el amparo, señaló hoy el abogado de Arthinia, Xavier Olea Peláez. El abogado aseguró que esta decisión judicial se debe a las influencias que tiene Onésimo Cepeda en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), concretamente, a la intervención del ministro Sergio Valls Hernández, muy cercano al poderoso obispo. Dijo Olea Peláez: “Presentaremos ante el Consejo de la Judicatura Federal una queja contra el ministro de la Suprema Corte, Sergio Valls, ¡por corrupto! “Tengo información de primera mano  –además de que hay fotografías publicadas en revistas de sociales que así lo demuestran– de que el mes pasado el obispo de Ecatepec fue invitado y acudió a una comida en la que se festejó el cumpleaños de Sergio Valls, en Chiapas. “Ahí arreglaron todo su problema judicial. Después de esa reunión, Onésimo se la pasó diciendo que le íbamos a hacer los mandados con nuestra denuncia, que ya tenía apalabrados a dos magistrados, por intermediación de un ministro de la Corte”, añadió. En respuesta, la SCJN rechazó hoy mismo las acusaciones del abogado: “Las aseveraciones vertidas por el abogado Xavier Olea Peláez, en el sentido de que el ministro Valls habría intervenido para propiciar la revocación de un amparo en perjuicio de su defendido, en el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, carecen de sustento.” En un comunicado, la SCJN agregó:  “La independencia de los magistrados y jueces que integran el Poder Judicial de la Federación (PJF) está garantizada, no sólo por el compromiso de los mismos, sino, en el caso de los Tribunales Colegiados, por su propia composición colegiada. “El ministro Sergio Valls siempre ha sido respetuoso de la independencia con la que se desempeñan los jueces y magistrados federales, por lo que son de rechazar dichas inferencias.” La Corte concluyó señalando que, en un juicio, “siempre existe una parte ganadora y otra perdedora, lo cual no es sinónimo de parcialidad”. De esta manera, la denuncia contra el controvertido obispo de Ecatepec –quien ya ha enfrentado otras denuncias por distintos motivos, las que, por cierto, siempre ha ganado– alcanzó a salpicar a la misma Suprema Corte. Todo este pleito empezó porque Onésimo Cepeda le está pidiendo a Arthinia Internacional que le entregue su valiosísima colección de 42 obras pictóricas, que incluye cuadros de los más cotizados pintores extranjeros, como Francisco de Goya, Salvador Dalí, Pablo Picasso, Marc Chagall y Amedeo Modigliani; pero también de renombrados artistas mexicanos: Diego Rivera, Rufino Tamayo, Frida Kahlo, José Clemente Orozco, Leonora Carrington… Onésimo Cepeda argumenta que, el 28 de abril de 2003, él le prestó 130 millones de dólares en efectivo a la señora Olga Azcárraga, entonces propietaria de Arthinia Internacional. Pero la señora Olga murió poco después –en noviembre de ese año– y ya no pudo pagarle el multimillonario préstamo. De ahí que ahora Onésimo quiera cobrarse con las obras de arte. Como respaldo, el obispo presentó un pagaré firmado por la señora Olga, en el que se asienta que ésta recibió en préstamo esos 130 millones de dólares. Arthinia Internacional asegura que el obispo falsificó dicho documento con el fin de apropiarse de las obras de arte, por lo que lo denunció por fraude en octubre de 2008, ante la PGJDF. Uno de los argumentos de Arthinia Internacional es que el obispo no pudo tener esos 130 millones de dólares. Le resulta todavía más inverosímil que los haya entregado en efectivo, y no mediante una transacción bancaria. Otro hecho que mueve a la sospecha es que la señora Olga Azcárraga jamás dijo que había recibido un préstamo del obispo, y nunca se supo dónde depositó ese dinero. Por su parte, Onésimo Cepeda ha señalado que esa multimillonaria suma salió de las limosnas que recolecta entre sus fieles de Ecatepec. Ahora, las autoridades judiciales le están dando la razón al obispo, pues, como dice la Suprema Corte en su comunicado, “siempre hay una parte ganadora y otra perdedora”.

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