"Soy un suertudo": Hank Rhon

lunes, 20 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Con ocho kilos menos de peso, Jorge Hank Rhon ofreció hoy una conferencia de prensa en el lobby de su negocio, el Casino Caliente de Tijuana, Baja California, en la que habló de todo, de su encierro, de las armas aseguradas en su domicilio, del homicidio que le imputa la Procuraduría General de Justicia de Baja California, de su jefe de escoltas, Jorge Vera Ayala, y de política. Ante periodistas mexicanos y estadunidenses, el exalcalde de Tijuana dijo que no guarda rencor a nadie –“el que se enoja pierde”, dijo--, subrayó que el capítulo que vivió hace unos días ya es cosa del pasado, y manifestó que a partir de ahora continuará con su vida. Eso sí, sostuvo que sus abogados trabajarán para limpiar su nombre jurídicamente. Sobre su encierro en el penal El Hoyo, comentó que en los nueve días en que permaneció en ese lugar aprovecho para descansar y dormir bien; incluso, confesó que bajo ocho kilos de peso, algo que, acotó, pretenderá continuar haciendo. De las 88 armas que elementos del Ejército aseguraron en su casa, estableció que ninguna era de él, ni siquiera las que llevaban su nombre grabado. En relación con la averiguación previa relacionada con el homicidio de su nuera Angélica María Muñoz Cervantes –estuvo casada con su hijo Sergio Hank Krauss--, ocurrido el 13 de agosto de 2009, el empresario enfatizó que desconoce esa situación y que no tiene ningún problema en declarar las veces que sean necesarias. Durante la conferencia, Hank Rhon habló también de su jefe de escoltas y ahijado, Jorge Vera Ayala, de quien dijo que no se encuentra desaparecido, que se encuentra en el Hipódromo Agua Caliente, donde, aclaró, tiene su residencia. Un reportero le preguntó entonces a qué cosa atribuía su detención, el sábado 4 pasado. Hank Rhon descartó que se trate de un golpe político porque actualmente no ostenta ningún cargo público. Sin embargo, subrayó que el apoyara a los miembros de su partido, el PRI, en cualquier parte del país, incluido el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. También dejó en claro que no se retirará de la política y, envalentonado, dijo estaría dispuesto a contender por la gubernatura de Baja California en caso de que su partido se lo pida. Finalmente, Hank Rhon se consideró un hombre afortunado. “Soy un suertudo, de aquí pa´atrás lo que paso, pasó”.