Sugiere Calderón a Centroamérica aplicar su plan antinarco

miércoles, 22 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente Felipe Calderón promovió su política en materia de seguridad y demandó de Estados Unidos corresponsabilidad en el combate a “los señores de la muerte”, a quienes acusó de tener asolada a Centroamérica, con armas provenientes del país del norte, donde el mercado demanda las drogas. Al participar hoy en la primera Conferencia de Seguridad de Centroamérica en la ciudad de Guatemala, Calderón recomendó a los países de la región poner en marcha políticas como las que él ha implementado en México para abatir la inseguridad, como la depuración de los cuerpos policiacos, el fortalecimiento institucional y brindar mayores y mejores oportunidades para los jóvenes. Asimismo, planteó cuatro ejes, tres de los cuales tienen que ver más con las políticas de Estados Unidos que con acciones concretas que pudieran acordar los mandatarios centroamericanos. Calderón destacó la necesidad de fortalecer las instituciones en los países de la región, además de replantear la cooperación internacional con Estados Unidos, principalmente en lo que corresponde al tráfico de armas y el consumo de drogas. Inclusive, frente a sus pares centroamericanos, Calderón por primera vez abrió la puerta a la discusión para legalizar las drogas como medida para frenar la violencia. En la cumbre participaron el primer ministro de Belice, Oliver Barow, así como los presidentes de Costa Rica, Laura Chinchilla; de El Salvador, Mauricio Funes; de Honduras, Porfirio Lobo; de Panamá, Ricardo Matinelli; de Colombia, Juan Manuel Santos, y el anfitrión, Álvaro Colom. En el encuentro, Calderón presumió los supuestos logros de su gobierno en materia de seguridad y hasta recomendó políticas semejantes a las aplicadas en México, principalmente, en lo relativo a la depuración de cuerpos policiacos y lo que llamó “fortalecimiento institucional”. Además, propuso aumentar las oportunidades para los jóvenes como, según él, lo está haciendo su gobierno. Luego, el mandatario abordó el tráfico de armas; dijo que 70% del armamento decomisado en México proviene de Estados Unidos. Sostuvo que la problemática actual de violencia tiene que ver con el consumo de drogas en Estados Unidos. Sobre esos factores, dijo, es necesario replantear la cooperación internacional. “Si la venta de cocaína es un mercado de ventas brutas de 35 mil millones de dólares en Estados Unidos, según se calcula, y una buena parte de esos miles de millones de dólares vienen a alimentar a las bandas criminales aquí, la ayuda internacional debe ser por lo menos equivalente al flujo de dinero en dólares que los criminales reciben aquí, para organizarse y para matar”, expuso. Con una expresión poco clara, por primera vez Calderón dejó ver la posibilidad de legalización, pues propuso “revisar los paradigmas, respecto de la política sobre drogas, antes de que nuestros pueblos sigan sufriendo la violencia y la muerte. Antes de que los señores de la muerte terminen por enseñorearse de nuestras sociedades”.

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