Caen tres 'polleros' salvadoreños ligados a matanza en Tamaulipas

viernes, 24 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El gobierno salvadoreño dio a conocer hoy la detención de tres polleros vinculados en el traslado ilegal de 14 centroamericanos que posteriormente fueron masacrados en un rancho de San Fernando, en Tamaulipas, en agosto del año pasado. En rueda de prensa, el viceministro de Relaciones Exteriores salvadoreño, Juan José García, declaró que, con esa captura, su país “está dando pasos positivos en el combate a este grave delito del tráfico ilícito de personas”. La policía dijo que los polleros aprehendidos son Oscar Aldana, de 40 años; Oscar Cabrera, de 30 y Mario Ramírez, de 36, todos de origen salvadoreño, quienes fueron capturados en un operativo la madrugada de hoy en barrios populares de San Salvador y su periferia. Según un despacho policial, “las investigaciones indican que los acusados presuntamente pertenecen a un grupo criminal responsable de haber facilitado el viaje y emigración de forma ilegal de los 14 salvadoreños”. Se trata del segundo operativo policial en El Salvador, luego de que, a finales de marzo, la policía capturó a otros tres involucrados. Las autoridades mexicanas identificaron a 14 salvadoreños entre los 72 inmigrantes masacrados el 24 de agosto de 2010 en un rancho de Tamaulipas. Entre las víctimas también había indocumentados de Honduras, Guatemala, Ecuador y Brasil. Juan José García dijo que unos 13 cuerpos aún no han sido identificados. “No sabemos de qué nacionalidad son. Entonces, no podemos señalar si ha habido salvadoreños, centroamericanos o de otras nacionalidades” entre las víctimas. Sin embargo, admitió que luego de la masacre, atribuida al cártel de Los Zetas, la Cancillería recibió 168 denuncias de familiares de salvadoreños desaparecidos en México, de los que aún se desconoce su paradero. Y aunque no existe una cifra oficial sobre la migración diaria ilegal de salvadoreños a Estados Unidos, estimaciones del Comité de Familiares de Migrantes Fallecidos y Desaparecidos de El Salvador (Cofamide), indican que alcanzaría las 250 a 300 personas, entre hombres, mujeres y niños.