Sedesol y gobierno de Sonora tras la campaña de Anaya en Coahuila

lunes, 27 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- A seis días de los comicios en Coahuila, la campaña proselitista de Guillermo Anaya Llamas, quien aspira a gobernar la entidad, tiene sobre sí la sospecha de uso de recursos públicos procedentes del gobierno de Sonora y de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal. En su edición 1808, actualmente en circulación, la revista Proceso da cuenta de una serie de conversaciones contenidas en un dispositivo magnético hecho llegar a esta redacción de manera anónima. Las grabaciones registran una voz que se identifica como Gerardo García Téllez, director general de Delegaciones de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), quien pide una serie de datos partidarios de Monclava, Coahuila, por orden de “el secretario”, a Luis Fernando Salazar, quien hasta hace poco fue delegado de la dependencia en la entidad y actualmente coordina la campaña del panista Anaya Llamas. “Me pide Samuel unos datos para el secretario, pero lo quiere para hoy, es más, para al ratito”, le advierte antes de pedir la información. Entre otras cosas, pide nombres de funcionarios, grupos políticos panistas, con qué precandidato a diputado federal participa cada grupo y, finalmente, solicita una recomendación: “¿Cómo podríamos mejorar nuestra posición? Se que es muy ambiguo, pero…”, plantea en espera de una respuesta que no se grabó. Otro audio contenido dentro del mismo dispositivo magnético, registra la supuesta conversación entre Gerardo Encinas Urquídez, subsecretario de Hacienda de Sonora --entidad gobernada por el panista Guillermo Padrés--, con Luis Fernando Salazar, a quien le indica que recibirá una llamada en los siguientes términos: “Te va a hablar la persona de la empresa, ya tiene él línea ahí para como lo hemos ido tratando; tú le pides ahí lo que ocupes, ahí le vas a decir qué es y en friega te lo hacemos y te lo enviamos.” La siguiente llamada se registra entre dos personas que se identifican como Luis Fernando Salazar y Alejandro Corral, que luego de intercambiar saludos, dialogan: --Que tal. Me estaba comunicando contigo; me dijeron que me pusiera de acuerdo contigo (inaudible)… mas o menos qué requerimientos traes ahorita –dice Corral. --Pues mira, quizá voy a necesitar lonas, pero estoy demandando muchísimo volante –responde el supuesto Salazar. Luego, se ponen de acuerdo sobre la forma en que se enviará el requerimiento a través de correo electrónico, así como la oferta de pendones, espectaculares y calcomanías. El supuesto sonorense, agrega: “Pásamela (la lista de requerimientos) yo veo con qué te puedo ayudar y aquí checo yo cómo viene la línea y en lo que te podamos ayudar.” Padrés, Félix y la pasarela El gobernador sonorense Guillermo Padrés ha estado en dos oportunidades en Coahuila, para respaldar la campaña panista. La primera, el 3 de abril y, la segunda, el pasado domingo 26, cuando acudió al cierre de campaña. Como ha ocurrido en el Estado de México, los secretarios de Estado y políticos panistas que aspiran a la nominación de su partido a la Presidencia de la República, también han visitado en diferentes oportunidades la entidad. Uno de los secretarios, es precisamente, el titular de Sedesol, Heriberto Félix Guerra, quien estuvo el pasado 25 de marzo recorriendo el estado. Ese día, en un acto en el fraccionamiento Las Teresitas, en Saltillo, el funcionario encabezó la entrega de una cancha deportiva. Los ánimos se caldearon y el evento salió de control. La entrega de la cancha, convertida en actividad partidaria, detonó el conflicto cuando el alcalde de Saltillo, el priista Jericó Abramo Masso, inició su discurso, y una serie de cartulinas en apoyo al titular de la Sedesol y de Felipe Calderón, provocaron el enojo de los pocos colonos priistas que participaban en el evento. Cuando tocó el turno al secretario de Estado, la porras al alcalde de Saltillo hicieron inaudible su alocución, por lo que tuvo que llamar a “no partidizar” el evento. Los simpatizantes de uno y otro partido se apaciguaron cuando el gobernador Jorge Torres llamó a todos a no contaminar con sus filiaciones políticas un evento que era producto del esfuerzo de los tres órdenes de gobierno; y pidió un reconocimiento a Félix Guerra. De nada sirvió. Apenas salió el convoy del gobernador y el secretario, custodiados por militares y policías federales, cuando colonos priistas y panistas se agarraron a golpes. Por entonces, era delegado de Sedesol, Luis Fernando Salazar. El pasado 18 de junio, Alonso Lujambio acudió a realizar diferentes actividades partidarias en Coahuila. Entre otras cosas, acompañó un evento de Miguel Weelock, candidato a diputado local; visitó la sede estatal del PAN y ofreció una rueda de prensa junto con el candidato a gobernador de su partido. Las críticas en la prensa local, fueron por la custodia del Estado Mayor y el uso de un avión del gobierno federal, para participar en actividades de partido. La visita más reciente fue del secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, quien el pasado 25 de junio también acudió a dar su respaldo a Guillermo Anaya. En una reunión con empresarios y el candidato, aprovechó para soltar datos sobre la situación hacendaria de la entidad. Entre otras cosas, dijo que el estado tiene una deuda de 30 mil millones de pesos, lo que a su juicio, implica que para poder pagarla se necesitarían 12 años sin inversión pública. Cordero justificó su viaje, a pesar del uso de información del cargo que ostenta a nivel federal, aclarando que viajó en su tiempo libre, en un vuelo privado. Otros aspirantes presidenciables del PAN que han acudido a Coahuila son el senador Santiago Creel Miranda, quien estuvo el 15 de mayo; y Josefina Vázquez Mota, 3 de mayo. Un caso más, que involucra un presunto uso de recursos federales, ocurrió el jueves 25 de mayo, cuando el dirigente nacional panista Gustavo Madero Muñoz, viajó a Torreón en una aeronave de la Secretaría de Gobernación, en compañía del secretario José Francisco Blake Mora, lo cual fue revelado por el periódico Vanguardia de Saltillo.