...y Calderón les pide apoyar a víctimas sin fines políticos

jueves, 30 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente Felipe Calderón insistió hoy en que los delitos que más afectan a los mexicanos son los de competencia estatal, por lo que pidió a los gobernadores unidad para combatir el crimen y apoyar a las víctimas “sin egoísmo ni cálculos políticos”. El mandatario convocó a que se ponga en marcha una estrategia especial para combatir los delitos de robo, extorsión y secuestro, e inclusive aseguró que los ilícitos del orden común representan 90% del universo delictivo nacional. En la 30 Reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), además del Ejecutivo federal estuvieron presentes los gobernadores de los estados y el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón. El presidente felicitó a la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), actualmente presidida por Ebrard, por el plan nacional de seguridad que lanzaron hace varias semanas. En el encuentro también participaron el senador Manlio Fabio Beltrones y el diputado Francisco Xavier Salazar Sáenz, así como Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la asociación Alto al Secuestro. Calderón instruyó a la Secretaría de Gobernación (Segob) y a la Procuraduría General de la República (PGR) a integrar una estrategia en materia de combate al secuestro y revisarla en la próxima reunión del 15 de agosto. Al referirse a la sociedad civil, el presidente mencionó que se ha reunido con víctimas del delito en Juárez, Monterrey y otras ciudades, pero puso énfasis en el diálogo celebrado con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que encabeza el poeta Javier Sicilia, encuentro que calificó de una experiencia intensa y aleccionadora. “El diálogo ha sido un espacio para escuchar la voz de quienes han perdido un ser querido a manos de los delincuentes. A todos nos ha conmovido profundamente el testimonio desgarrador de María Elena Herrera, una valiente madre de familia que ha sufrido la inimaginable tragedia de perder a cuatro de sus hijos en distintos eventos, en dos diferentes estados”, recordó. Como ella, admitió Calderón, hay víctimas que han sufrido tres tragedias: la pérdida de un ser querido, la impunidad y la indiferencia de las instituciones. Las intervenciones del Ejecutivo federal tuvieron como común denominador, responsabilizar a los estados de la inseguridad que prevalece en México, a partir de, según él, recoger los testimonios de numerosas víctimas de delitos. “Y en todos los casos encontramos una constante: grupos criminales coludidos con los cuerpos de seguridad, procuradurías que se niegan a investigar, autoridades que se niegan a aceptar las investigaciones que nuestras propias familias hacen, policías honestos que, cuando se atreven a denunciar a sus jefes corruptos, son asesinados”, mencionó parafraseando a María Elena Herrera, la mujer cuyos hijos están desaparecidos y que intervino en el diálogo de Chapultepec. De hecho, las referencias de Calderón a las víctimas y los deudos fueron constantes en su intervención, a partir de la cual convocó a los gobernadores, legisladores y funcionarios judiciales a perder el miedo y, de plano, consideró necesario pasar por encima de la constitucional competencia de cada orden de gobierno: “Actuemos unidos como un solo México frente a esta criminalidad, independientemente de la discusión formal de a quién compete investigar y perseguir tales delitos”, remarcó.