Identifican a 11 de las 20 víctimas de la masacre en bar de Monterrey

lunes, 11 de julio de 2011
MONTERREY (apro).- Familiares identificaron los cadáveres de 11 de las 20 víctimas de la masacre en el bar Sabino Gordo, perpetrada por sicarios la noche del viernes 8 en el centro de esta ciudad. Se trata de clientes, empleados y un músico que laboraba en el antro. Según la oficina del vocero de Seguridad estatal, Jorge Domene, los fallecidos identificados son: Norma Leticia Navarro Cruz (mesera), de 41 años; Cruz Mascorro Leija (cliente), de 34; Roberto Barrera Salinas (cliente), de 35, y Luis Vicente Alcalá Álvarez (cliente), de 37. Manuel Romo Moreno (encargado de la barra), de 27; Raúl Barrera Salinas (encargado del bar), de 43, José Antonio Camarillo Hernández (portero), de 36 años. Humberto Cesar Cantú Garza, 57; Perfecto Eugenio Balbanera Zamora, 43; Alfredo López Villanueva, 56, y Juan José Calvillo González, de 31. Este último era el tecladista del grupo de ambientación. En el ataque fallecieron inicialmente 19 personas, pero una más perdió la vida mientras era atendida en el Hospital Universitario, la madrugada del sábado 9. La policía busca a un presunto distribuidor de drogas identificado como Alonso, El Botellero, quien se presume está involucrado en la matanza. En entrevista, el secretario general de Gobierno, Javier Treviño Flores, anunció que las autoridades estatales ya preparan operativos en los lugares donde se distribuye droga al menudeo. “Se está haciendo todo un ejercicio por parte de las autoridades para detectar en qué lugares hay narcomenudeo o venta de drogas. En esos establecimientos lo que hay que hacer es aplicar la ley y, de una manera muy contundente, evitar que se esté distribuyendo droga”, señaló. Este lunes 11 por la mañana, trabajadores de los antros próximos al bar ubicado en el cruce de Villagrán y Carlos Salazar colocaron veladoras y mensajes para crear un improvisado altar en memoria de las víctimas. Poco antes, en horas de la madrugada, desconocidos colocaron en ese mismo punto una manta en la que Los Zetas se deslindaban del ataque y acusaban a sus rivales del cártel del Golfo de perpetrar la masacre. El domingo 10, en varios puentes peatonales del área metropolitana, fueron colgadas mantas similares en las que Los Zetas se desligaban de la matanza.