Rebasa Nuevo León este año los mil muertos por guerra antinarco

viernes, 29 de julio de 2011
MONTERREY, N.L. (apro).- En lo que va del año, de acuerdo con cifras proporcionadas por el gobierno estatal, han sido contabilizadas mil 50 víctimas fatales por el combate al crimen organizado y el narcotráfico, lo que equivale a un promedio de cinco muertos al día. En el séptimo mes de 2011, cuando está por cumplirse el segundo año de la administración del priista Rodrigo Medina de la Cruz, las ejecuciones en la entidad se han incrementado en mil 300% desde el 2008, cuando se reportaron 75 ejecuciones. Según la estadística de 2011, de los mil 50 asesinados, 667 personas perecieron en ejecuciones, 261 en enfrentamientos con las fuerzas del orden y 88 de esas bajas correspondieron a autoridades. En esta escalada de violencia inédita en la entidad han perdido la vida 34 personas inocentes. En el recuento efectuado por el gobierno estatal, la muerte violenta número mil de este año correspondió a dos cadáveres que fueron encontrados con huellas de tortura la tarde del 21 de julio en el poblado de Dulces Nombres, en Apodaca, a un costado de la carretera que conduce al vecino municipio de Benito Juárez, 20 kilómetros al nororiente de Monterrey. Ese día se registraron 15 homicidios relacionados con la delincuencia organizada. La Procuraduría General de Justicia Estatal (PGJE) reportó que en el 2008 hubo en el estado 263 homicidios dolosos, de los que 75 fueron atribuidos a la delincuencia organizada. En 2009, la cifra subió -según el dato oficial- a 267, de los que 97 correspondieron a ejecuciones. En el 2010, primer año completo de Medina de la Cruz, el rubro se disparó a 828 homicidios dolosos. De ese total, 361 fueron ejecuciones. Un total de 156 personas fueron abatidas en operativos, principalmente de las fuerzas federales. Cayeron 30 víctimas civiles. Al referirse a la cifra rebasada de los mil muertos, el diputado local panista Alfonso Robledo Leal recordó que al inicio de su administración Rodrigo Medina presentó lo que dijo era el más ambicioso plan en materia de seguridad en la historia de Nuevo León, y los resultados que ahora ofrece es un número de víctimas sin precedente en la entidad. “Todo lo que dijo para crear políticas que paliaran la violencia son puras palabras que quedan desmentidas con los hechos. No hay ni inversión, ni planes, ni acciones con los que el gobernador nos haga creer que le está haciendo frente a este enorme problema que ya lo rebasó”, dijo el guadalupense. La bancada del PRI en el Congreso local declinó opinar sobre el tema.

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