Atacan con granadas casino en Monterrey; hay 53 muertos

jueves, 25 de agosto de 2011
MONTERREY, N.L. (apro).- Un total de 53 personas fueron asesinadas esta tarde en un ataque con granadas perpetrado por un comando de seis sicarios, agresión que derivó en un incendio en el interior del centro de apuestas Casino Royale, en una exclusiva zona al poniente de esta capital, informó el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina. Este es el primer ataque criminal con un saldo tan elevado de víctimas que, por primera vez en la historia del país, provocó que el gobierno de México a través del secretario técnico del Gabinete de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, calificara como terrorismo. El atentado forma parte de una jornada cuyo objetivo fueron varios casinos que, en menos de 24 horas, registraron cuatro ataques semejantes en el noreste del país, pero sólo en el de Monterrey hubo víctimas mortales. La cifra de muertos en Monterrey podría incrementarse en las próximas horas, debido a que cuatro personas atrapadas en las oficinas del lugar aún no habían sido localizadas. De acuerdo con versiones preliminares, la mayoría de las víctimas fallecieron de intoxicación por humo, al quedar atrapados dentro del local. Cuadrillas de Bomberos y Protección Civil hicieron uso de retroexcavadoras y maquinaria pesada para derrumbar las paredes del establecimiento y lograron rescatar a unas 35 personas que permanecían encerradas. El área de estacionamiento del local, ubicado en la parte posterior, fue utilizada por paramédicos para atender a las víctimas de quemaduras. Al menos una decena de personas resultaron lesionadas de gravedad, luego del atentado ocurrido a las 15:30 horas en el interior del establecimiento con capacidad para 500 personas y ubicado sobre la avenida San Jerónimo, entre Gonzalitos y Jesús María González, en la colonia del mismo nombre, arterias de intensa afluencia vehicular. El lujoso sector está rodeado de edificios corporativos, agencias automotrices y el exclusivo Colegio Mexicano, muy cerca de la rivera del río Santa Catarina. El ataque provocó la movilización de elementos del Ejército, la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Policía de Monterrey, así como de personal de Protección Civil. En las inmediaciones del Casino Royale se encuentra, a unos 200 metros, la iglesia Del Carmen, que luego del atentado fue evacuada al igual que el liceo Los Rosales. Otros establecimientos también evacuados fueron los casinos Red y Caliente; el primero ubicado sobre la misma avenida donde se encuentra el Royale, en San Jerónimo, y el segundo en contraesquina. El Royale tiene tres pisos, cuenta con área de máquinas tragamonedas, apuestas electrónicas, juegos de cartas con Hold`hem Texas, y salón de bingo. El Casino Royale ya había sido atacado, el 25 de mayo de este año, por hombres armados que entraron al lugar para rafaguear el establecimiento, con el objetivo de intimidar a personal y clientela. Esa misma noche fueron reportados otros tres asaltos en los establecimientos Miravalle Palace, Holywood y Casino Red, ubicados los cuatro a menos de 500 metros de distancia entre ellos. Hasta esta noche, ninguna autoridad había dado una versión sobre las causas del ataque al Casino Royale que, de acuerdo con el alcalde Fernando Larrazábal, tiene como representante legal a Enrique Hernández Navarro y es parte de la empresa Emociones y Atracciones Vallarta, SA de CV, y CYMSA Corporation, SA de CV, propiedad de la familia Madero, también dueña de Allegro, el único casino en funcionamiento en el municipio conurbado de San Pedro. En tanto, el procurador Adrián de la Garza Santos informó que ya hay algunas personas presentadas como testigos, cuya situación jurídica podría variar en las próximas horas conforme avancen las investigaciones, con lo que insinuó que podrían ser los primeros detenidos en torno a la tragedia. El funcionario estatal dijo que las primeras pesquisas indican que los atacantes emplearon gasolina para incendiar el lugar y acotó que no hay evidencia de que los agresores detonaran armas de fuego en el interior. Sin embargo, testigos señalaron que hombres armados dispararon al aire y luego ordenaron a la clientela y personal tirarse al piso. Posteriormente, detonaron artefactos explosivos, aparentemente granadas de fragmentación. Luego de las explosiones, el acceso al establecimiento de dos niveles fue copado por las llamas, por lo que los concurrentes debieron escapar por las ventanas. Aparentemente algunas de las puertas de emergencia se encontraban bloqueadas. Las víctimas reportadas en un principio fueron dos, pero conforme avanzó la tarde los voceros de diferentes corporaciones locales fueron incrementando el número. La mayoría de los cadáveres fueron localizados dentro de baños y espacios donde las víctimas intentaban protegerse. Por su parte, el gobernador Rodrigo Medina reveló esta noche que en el ataque participaron seis personas y que utilizaron material inflamable, lo que provocó el incendio en el interior del centro de apuestas. Los asesinos, aseguró, llegaron al establecimiento en dos vehículos, uno de los ellos un Nissan Tsuru. El mandatario estatal anticipó que la investigación será atraída por la Procuraduría General de la República (PGR), aunque dijo que la indagatoria inicial será efectuada por la Procuraduría local. Luego de la matanza, Larrazábal Bretón denunció que él había ordenado clausurar el casino el 4 de mayo como parte de su campaña para eliminar los giros negros de la ciudad, pero que José Alfonso Solís Navarro, magistrado de la Sala Primera del Tribunal Contencioso Administrativo del estado ordenó abrir el lugar el 31 de mayo, luego de otorgar una orden de suspensión. Por su parte, Juana María Treviño Torres, presidenta del Tribunal Contencioso Administrativo, al responder los señalamientos de Larrazábal, responsabilizó a Protección Civil del Municipio por no verificar que las salidas de emergencia funcionaran correctamente. Este homicidio múltiple se suma al del bar Sabino Gordo, ocurrido el 8 de julio pasado en el centro de Monterrey, donde hombres armados dispararon indiscriminadamente contra la multitud, con un saldo de 20 muertos. Apenas el miércoles pasado, sujetos armados atacaron un centro de apuestas Caliente, en Saltillo, Coahuila, donde arrojaron un artefacto explosivo e hirieron a una persona. Acto de terror La tragedia ocupó dos mensajes del presidente Felipe Calderón,  través de su cuenta de Twitter: “Estos repudiables actos nos obligan a todos a preservar en la lucha contra esos criminales sin escrúpulos. Todo el apoyo a NL”. Momentos después agregó: “Con profunda consternación expreso mi solidaridad con Nuevo León y con las víctimas de este aberrante acto de terror y de barbarie”. Pero, en un mensaje plagado de calificativos sobre el ataque, el vocero de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré, dio un comunicado a medios en el que, de manera inusual, calificó lo ocurrido, como “un acto de terror”. Desde que Felipe Calderón lanzó su “guerra” contra el narcotráfico y la amplió al crimen organizado en general, su gobierno se había negado a admitir que hubiera terrorismo. Inclusive, tras la explosión del coche-bomba en Ciudad Juárez, la administración federal rechazó que se tratara de un acto terrorista como sí lo declaró hoy el secretario técnico del Gabinete de Seguridad Nacional. Ataque a casinos del noreste En las últimas 24 horas, al menos cuatro casinos del noreste del país han sido objeto de ataques con granadas. Por la noche, entre las 10:00 y las 11:00, fueron atacados dos casinos de Grupo Caliente. El primero, ocurrió en la sucursal de dicha empresa en Reynosa Tamaulipas, sin víctimas, en tanto que el segundo se registró en Saltillo, Coahuila, donde un taxista resultó herido. Esta tarde, otro casino ubicado en Ciudad Victoria, Tamaulipas fue objeto de un ataque con granada y, posteriormente, se suscitó el ataque al Casino Royale, en Monterrey. En Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila se han registrado diversos hechos violentos relacionados con los casinos, algunos de los cuales han resultado en muerte de civiles, como ocurrió en 2007 en Saltillo, cuando el mismo Caliente fue rafagueado y una menor de edad murió. Ese año, en la zona metropolitana de Monterrey y en Saltillo, los casinos permanecieron cerrados por temporadas, ante amenazas y ataques, presuntamente relacionados con extorsiones y rivalidades entre grupos delictivos relacionados con cada empresa de juego. Apenas el pasado 10 de julio, la revista Proceso en su edición 1810, presentó un reporte especial de la periodista Jesusa Cervantes, dando a conocer pormenores de las operaciones de juego y los presuntos vínculos que éstas tienen con la delincuencia organizada. En dicho reporte, se establece que, con base en los permisos y la cantidad de centros de apuestas en operación, Monterrey y su área metropolitana es la zona donde existe un mayor número de establecimientos dedicados a esa actividad, además de reseñar diversos hechos violentos. (Luciano Campos, Arturo Rodríguez y Jesusa Cervantes)

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