Denuncian a Andrés Conesa por venta de la Torre Mexicana

jueves, 4 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El caso de Mexicana de Aviación, que el próximo 18 de agosto cumplirá un año sin operar, sumó una denuncia penal más, la séptima. En esta ocasión, contra Andrés Conesa, exidrector de la controladora Cintra, por presunto fraude y tráfico de influencias en la venta de la aerolínea. Este jueves, la Coalición de Trabajadores de Mexicana de Aviación, integrada por empleados de tierra, pilotos, sobrecargos y mecánicos, acudió a las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), donde el dirigente de la misma, el capitán Luis Ojeda, entregó un escrito de 27 cuartillas en el que se detallan los activos que vendió Conesa a Gastón Azcárraga a un cuarto de su valor real, entre ellos, la emblemática Torre Mexicana. Esta maniobra, afirmó el dirigente, dejó en posibilidades de quiebra a Mexicana de Aviación. En una improvisada conferencia de prensa, ofrecida a las afueras de la PGR, el líder de la Coalición explicó que la denuncia involucra a Conesa y “todos aquellos que resulten responsables por el fraude cometido en la compraventa de los activos de Mexicana de Aviación en la torre de Xola, emblema de la compañía”. Dijo que con sus “maniobras” de Conesa coadyuvó para que Azcárraga y Fibramex –la empresa que adquirió la Torre Mexicana--, entre otros, aprovecharan la venta de garage y los adquirieran en un cuarto de su valor real para explotarlos y desangrarlos”. “Presentamos esta denuncia y pedimos a la procuradora Marisela Morales que se llame a comparecer a Andrés Conesa por hechos que sospechamos son ilícitos y que contribuyeron a que Mexicana llegara a la situación en la que se encuentra”, indicó. Para Ojeda, el entonces director de Cintra, Andrés Conesa, encabezó una operación fraudulenta a cambio de “beneficios particulares” que no detalló. Con ésta, suman siete las denuncias que diversas agrupaciones sindicales han promovido en contra de los expropietarios de Mexicana de Aviación o de personas relacionadas con la operación de compra venta y administración de la aerolínea más antigua del país (el pasado 13 de julio cumplió 90 años de su creación). De acuerdo con documentos a los que Apro tuvo acceso, desde que inversionistas y empresarios del Grupo Posadas, encabezados por Gastón Azcárraga, compraron Grupo Mexicana de Aviación (GMA) planearon llevarla a la quiebra, como una manera de “sanearla” para operarla con una nueva razón social, sin deudas ni pasivos laborales y a costa de los contratos colectivos de pilotos y sobrecargos. Dichos documentos reflejan la ruta que siguieron para lograr este objetivo desde que compraron el paquete de activos de GMA a un precio menor del valor en el mercado: 165 millones de dólares que al final se redujeron a 159 millones de dólares aproximadamente, porque los empresarios todavía regatearon.

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