Cuestiona Arquidiócesis al IFE; "no debe fortalecer a políticos corruptos", dice

domingo, 7 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En un editorial publicado en su semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis de México hizo un duro cuestionamiento al papel del Instituto Federal Electoral (IFE) y lanzó un llamado para que ese organismo ciudadano cumpla con la función para la cual fue creado y deje de ser dependiente de los partidos políticos más poderosos. El editorial señala que la institución se ha convertido en la más cara del mundo para garantizar la realización de procesos electorales y en el principal obstáculo para garantizar la libertad de opinión de todos los ciudadanos. Asimismo, la Arquidiócesis manifiesta su preocupación por que se solucionen los cuestionamientos hacia el Instituto, para que garantice los resultados de las elecciones del 2012. Agrega que el IFE está puesto no para servir a los partidos, sino para favorecer el libre ejercicio de la opinión pública en los asuntos políticos. “Por lo pronto, este instituto ciudadano se ha convertido, paradójicamente, en el principal obstáculo para garantizar la libertad de opinión de todos los ciudadanos. Está puesto no para servir a los partidos, sino para favorecer el libre ejercicio de la opinión pública en los asuntos políticos; no obstante, hemos visto todo lo contrario. Basta reparar en diversas resoluciones y controversias, donde los consejeros –amparados en legalismos estrechos–, han decidido en perjuicio de la libertad ciudadana”, expone. Critica que el organismo ni siquiera tiene los consejeros reglamentarios porque sigue la rebatinga por las cuotas de poder entre los partidos, especialmente por la prepotencia de uno de ellos. “Pero no todo depende de los consejeros del IFE, también hay una grave responsabilidad de los legisladores que no han hecho bien su tarea. Esperemos –por el bien de México– que las próximas elecciones sean las últimas tan costosas y de ellas surja un Congreso más responsable que el que está por concluir con tan magros resultados”, señala el editorial de la Arquidiócesis. Sin embargo, subraya, aún es tiempo de que el organismo recupere su prestigio y se muestre con grandeza, como una fortaleza de la ciudadanía y no de los políticos corruptos. “Pero no todo depende de los consejeros del IFE, también hay una grave responsabilidad de los legisladores que no han hecho bien su tarea. Esperemos –por el bien de México– que las próximas elecciones sean las últimas tan costosas y de ellas surja un Congreso más responsable que el que está por concluir con tan magros resultados”, finaliza el texto.

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