Frente a Calderón, exigen justicia familiares de detenidos "cargados" de droga

martes, 9 de agosto de 2011
CIUDAD JUÁREZ, Chih. (apro).- Familiares de personas que se encuentran bajo proceso de investigación por tráfico de estupefacientes, del cual se dicen víctimas, se manifestaron esta tarde en las inmediaciones del Hospital Infantil, donde el presidente Felipe Calderón Hinojosa atendía un evento como parte de su gira por el estado de Chihuahua. De acuerdo con los familiares que hoy exigieron justicia, algunas de las personas que presas fueron víctimas de un “engaño” al aceptar empleos de mensajería después de responder a un anuncio publicado en la prensa local. Otros, aseguraron, fueron “cargados” por elementos del Ejército Mexicano y después de haber sido sometidos a torturas, les hicieron firmar confesiones sobre posesión de armas y drogas. Dentro del Hospital Infantil el presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa y el gobernador del estado, César Duarte Jáquez, declaraban a Chihuahua como el quinto estado de la República en lograr la cobertura universal en salud. Como señal de este alcance, se realizó el izamiento de la bandera blanca y se entregó la póliza 111 mil 810 a una de las familias de esta ciudad fronteriza, que simboliza la cobertura total de Seguro Popular en Juárez. Calderón señaló que Juárez es una localidad con gente que se esfuerza por salir adelante y por ello se le da la atención que merece. “Ahora, cada chihuahuense tiene un servicio médico que lo protege y le da derecho a médico, medicinas, tratamiento, hospital, cómo y cuando lo necesite. Hoy chihuahua se convierte en una de las primeras entidades en hacer valer del derecho de salud de todos sus habitantes”, dijo. Mientras esto ocurría, en el exterior unas dos decenas de personas, principalmente mujeres y niños, exigían de manera pacífica la libertad de José Ángel Rodríguez Loya, Jesús Eduardo Villarreal, Jesús Villa, Isidro Rivera, Eduardo Monreal y Juana Cereceres, cuyo único delito, insistieron, fue estar en el lugar y la hora equivocados. “Martha”, quien pidió modificar su nombre por cuestiones de seguridad, sostuvo una pancarta en la que solicitaba al presidente dar una solución al caso de su esposo, Isidro Rivera, quien fue detenido el 17 de marzo pasado, después de que agentes fiscales en la Aduana le localizaran 8.7 kilogramos de mariguana ocultos dentro de una llanta de refacción. Rivera tenía tres días trabajando como mensajero para una empresa local, en la que le ofrecieron un salario de mil 700 pesos semanales, además de un seguro para gastos médicos mayores, el cual utilizaría para operar a su hija adolescente, a la cual le fue detectado un quiste en la encía. Sin embargo, después de ser sometido a una inspección en el puente internacional Córdova-Américas, fue llevado a las instalaciones de la Procuraduría General de la República, donde se le fincaron cargos por posesión y traslado de estupefacientes. Fue trasladado al Cereso estatal. “Martha” sostiene que el caso de su esposo es similar al de Juana Cereceres, a quien su pareja conoció en los separos de la PGR y, igual que él, también cayó en el supuesto engaño de la empresa, cuyo nombre, aunque del conocimiento de las autoridades, no fue revelado por la denunciante por temor a represalias. De esta manera se intercambiaron teléfonos y los hicieron llegar a sus familiares, quienes al saber que su situación no se trataba de un caso aislado, han realizado en al menos una decena protestas, principalmente afuera del Poder Judicial de la Federación. Sin embargo, dijeron que ante la visita del Calderón decidieron acudir para hacerle llegar sus peticiones de ayuda. En la protesta también participó Mónica Lozano, hermana de Carlos Lozano, quien en noviembre de 2009 fue detenido por elementos del Ejército y acusado de posesión de armas de fuego y droga. “Mi hermano trabajaba como despachador en una gasolinera, ese día lo bajaron de su vehículo, lo torturaron por más de 24 horas y después lo presentaron en la PGR con armas y una camioneta que no era de él”, indicó. “Si el señor Felipe Calderón está en contra de la injusticia que lo demuestre en este momento y no permita que gente inocente esté tras las rejas; son ya dos años perdidos, no solamente él, sino para la familia”, añadió. Mónica Lozano destacó que aun cuando la defensa de su hermano presentó pruebas para acreditar su inocencia, recientemente le fue dictada una sentencia de 14 años de prisión. Reveló que se han sumado a su demanda de justicia el abogado Salvador Urbina y la diputada federal panista María Antonieta Pérez Reyes, quienes participaron en la liberación de la profesora Ana Isela Martínez Anaya. Al término del evento, los familiares de los detenidos esperaban al presidente Felipe Calderón, quien dejó el Hospital Infantil por una salida aledaña en un convoy integrado por más de 30 vehículos, con lo cual, Lozano bajó sus brazos con una mezcla de tristeza y enojo la cartulina en color verde con negro en la que había escrito para protestar: “Una injusticia más, por parte de nuestras autoridades”.