"Ningún poder está por encima del otro": Suprema Corte a Calderón

jueves, 15 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La ceremonia conmemorativa del Día Internacional de la Democracia que se llevó a cabo en la residencia oficial de Los Pinos, juntó hoy a los máximos representantes de los tres poderes de la Unión: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. El representante de este último, el ministro presidente Juan Silva Meza, no dejó pasar la oportunidad para hacerse oír. A manera de reclamo por el más reciente berrinche presidencial a raíz de las liberaciones del exdirector operativo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Néstor Moreno Díaz, el pasado domingo 4, y de uno de los autores del atentado al Casino Royale –“estoy cansado de que mi gobierno detenga criminales y los jueces los liberen”, recriminó en aquel entonces–, Silva Meza demandó respeto a la autonomía de los poderes. Aún más, dijo que, en el México democrático, ningún poder está por encima del otro. Y resaltó que las instituciones pueden no estar de acuerdo y disentir en el ámbito de sus responsabilidades porque saben que, antes que nada, está el interés de la nación. “El nuestro –dijo– es un país libre y democrático porque las instituciones podemos y debemos disentir, no estar de acuerdo, sin ser posiciones divergentes. En el ámbito de nuestra responsabilidades, tenemos claro que antes que nada está el interés de la nación”, expresó. “Ningún poder por encima del otro, los tres por debajo y al amparo de la Constitución”. Aún así, el presidente de la Corte se dijo abierto a escuchar el punto de vista de todas las personas y todos los grupos sociales al sistema de impartición de justicia. La sociedad, indicó, no puede esperar menos que la excelencia de parte de sus juzgadores federales. “Estamos obligados a rendir cuentas de nuestros actos sin reticencia, sin importar consecuencias, estamos comprometidos con hacer y hacemos todo lo que sea necesario para que nuestras decisiones, apoyadas en la Constitución y las leyes, sean ampliamente analizadas, cuestionadas, criticadas”, subrayó. “Somos servidores públicos de un régimen democrático y, como tales, estamos abiertos al más meticuloso escrutinio; la sociedad y el resto de los poderes así lo esperan de nosotros”. Cualquier acto reprochable que se suscita en las filas del Poder Judicial, aseveró, es investigado y, una vez comprobado, es sancionado. El discurso de Calderón se fue hacia otra dirección. Con remembranzas de su vida partidista en la oposición, el mandatario admitió que en la época de Carlos Salinas se hicieron negociaciones políticas y se lograron algunas cosas, en referencia a las concertacesiones. También hizo referencia a su desempeño como dirigente nacional del PAN y concluyó que el cambio de partido en el gobierno es muestra de que en México, existe “una democracia vibrante”. “Logramos, y así hay que decirlo, logramos pasar de un régimen autoritario, autocrático, o como alguna vez llamó un presidente, entonces, de partido único, a un régimen democrático. “Hoy México tiene una vibrante democracia, con plena división de poderes, con partidos políticos, con gobiernos de mayoría, pero sin embargo, que es funcional. Que los poderes podemos hablar libremente como hablamos hoy”, dijo. Ante la directora general del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Chuayfet, y el presidente de la Suprema Corte, Juan Silva Meza –titulares de los poderes Legislativo y Judicial, que Calderón ha reconvenido en sus discursos recientes– el mandatario alertó sobre diferentes aspectos de la elección del próximo año. Luego de hacer un recuento de supuestos logros de su gobierno, el presidente habló de todo, en una apología de su gobierno, donde lo mismo defendió su actuación en materia de seguridad que la oportunidad de hablar sobre lo que él y sus funcionarios creen. Sin embargo, dijo que los ciudadanos son los que deben decidir, bien informados, y en libertad, por lo que llamó a la equidad y la transparencia de candidatos y campañas, para evitar que estén lejos del crimen organizado. Además, se pronunció por evitar que los gobiernos y los funcionarios incidan en el voto libre de los ciudadanos. Calderón también llamó al Poder Legislativo, a que acuerde la designación de los consejeros electorales que faltan en el Instituto Federal Electoral. “Que el voto sea libre de toda coacción, que no esté subordinado al peso del dinero, ni de los aparatos públicos, ni de los programas. Que el voto sea libre significa también que esté bien informado, es decir, provisto de información libre y equitativa”. (Con información de Arturo Rodríguez)