Sicilia estalla contra la prensa y luego se disculpa

jueves, 15 de septiembre de 2011 · 17:49
CIUDAD HIDALGO, Chis. (apro).- El poeta Javier Sicilia tuvo hoy su primer roce con la prensa, con cuyos representantes discutió la falta de cobertura puntual de la llamada Caravana del Sur y también por la presencia de sus escoltas en todos los actos. Temprano, al dar una entrevista colectiva en esta ciudad fronteriza, Sicilia se enfrentó con algunos reporteros que le cuestionaron si sus escoltas lo manejan, si quiere ser candidato y si su discurso estaba agotado y por eso no tenía una amplia cobertura. Exaltado, respondió el escritor: “Vengo con guardaespaldas porque el gobierno me los puso, no voy a hacer desdenes, ellos quieren tener seguridad, que la tengan. Yo no temo por mi vida, la temo como cualquier ciudadano de este país porque a cualquiera de este país lo pueden matar y así vengamos o no con escoltas, ya sabemos que si deciden destrozar a alguien, lo hacen; no tengo más miedo que el que ustedes puedan tener.” “Ustedes también quieren que sea rehén de ustedes, ya los conozco. La prensa dice: ‘tiene que decir lo que nosotros queremos decir’... Sus preguntas son encantadoras, ustedes abonan un chingo a la paz de este país”, reviró. —¿Entonces por qué nos buscan? —Yo no los busqué a ustedes, ustedes están aquí porque quieren. Aquí a nadie se le trae a la fuerza; si les parece que somos majaderos pueden irse, nosotros no los invitamos. Nosotros abrimos una convocatoria. Ustedes hicieron una pregunta, por qué nos bajaron (de cobertura) de los medios. Pues pregúntenselos ustedes, no les parece una hija de de la chingada eso? —¿No está desgastado su discurso? —Entonces para qué tienes el micrófono aquí, si está desgastado el discurso, para qué vienes aquí. No me interesa que me oigas güey. No me quieres oír, me vale madre. Fuera de sí, añadió: “Soy un ciudadano común que de repente me veo envuelto en una serie de cosas que no sé, ni me pertenecen, ni me agradan, ni me gustan. Espero ser pueblo después de esto. No me gusta ser rehén de las circunstancias, me gusta ser un hombre libre, espero volverlo a ser, no es grato, no sé por qué a los políticos les agrada”. Finalmente, aclaró: “Los escoltas no me manejan ni me maneja nadie, estoy siendo simplemente dócil a una instrucción porque no quiero poner en riesgo a nadie por estar reclamando lo que este pinche estado no le da a este país; no soy rehén de nadie”. Horas más tarde, en Tonalá, donde realizó un acto con la población, en entrevista Sicilia ofreció disculpas a la prensa y dijo que se había exaltado por el tipo de preguntas. Sin embargo, dijo que hay reporteros que no están haciendo su tarea y denigran su labor de representantes de la sociedad. Además, refirió que en el curso de la caravana lo han estado provocando, olvidándose del contenido moral de ésta. “No importaba si entrábamos o no a Guatemala, si los guardias estaban armados, ese no era el problema. La verdadera noticia era que llegamos a Guatemala y que pedimos perdón, y que dijimos cosas muy profundas”, explicó. Sicilia volvió a ofrecer disculpas a los representantes de los medios de comunicación, a quienes hizo una recomendación: centrarse más en las víctimas que en los personajes, como él mismo o el Subcomandante Marcos. “Me exacerbaron y les pido una disculpa pero algunos reporteros son también víctimas de su propia ignorancia”, agregó. “Hay gente del pueblo que quiere ser escuchada y eso es lo importante, la gente que ha hecho posible la dignidad, ellos son el corazón del país. Yo soy una simple voz, un canal por donde pasa el dolor”, admitió. El poeta manifestó también que la prensa debiera reflejar la emergencia nacional y no caer en frivolidades. Por eso les pidió que “abracen” a las víctimas, que “abracen” el dolor de la nación, “que abracen” las propuestas que nacen de este dolor. Antes, en la entrevista colectiva realizada en Ciudad Hidalgo, advirtió que si el Congreso de la Unión aprueba la Ley de Seguridad Nacional realizarán un movimiento de “resistencia civil pacífica” y los legisladores se convertirán en unos verdaderos “criminales”.