Caravana: al unísono, cinco mil personas en Xalapa claman por justicia

domingo, 18 de septiembre de 2011
XALAPA, Ver. (apro).- En una de las recepciones más numerosas en lo que va de nueve días de recorrido por el sur del país, más de cinco mil xalapeños recibieron a la Caravana por la Paz encabezada por Javier Sicilia en un acto donde exigieron un alto a la estrategia de guerra contra el crimen organizado declarada por Felipe Calderón. Reunidos en la Plaza Lerdo, los miles de habitantes escucharon al poeta dar las gracias por la marcha y mencionó los incidentes “desagradables” que atentaron contra su seguridad en Coatzacoalcos. Sicilia pidió la unidad de todos los ciudadanos para detener la guerra “absurda e imbécil”, y el horror y la violencia que generan. “Juntos somos la reserva moral que el país necesita”, aseguró en la plaza llena. Sicilia insistió que el Congreso no debe aprobar la Ley de Seguridad Nacional, al acusar que es “absurda” y que no da solución a la inseguridad y la violencia que sufre el país, “porque representa el peligro del autoritarismo”. Dijo que no se puede aceptar la impunidad del crimen organizado ni del desorganizado, en relación a las autoridades corrompidas. Antes de Sicilia, se presentaron denuncias de víctimas de la violencia como la maestra María Esther Hernández, quien demandó a Calderón detener “esta maldita guerra y devolver la paz perdida”. La exfuncionaria recordó que el 8 de junio del año pasado mataron a su hija Irene Méndez de 26 balazos junto con su esposo el empresario Faud Hakim. En el atrio de la Catedral, una riada de denuncias de ejecuciones, desapariciones y asesinatos en la entidad gobernada por el priista Javier Duarte se expusieron una tras otra sin parar ante miles que gritaban justicia. Bárbara Ibarra, originaria del estado, habló de su hija Gabriela, desaparecida hace tres meses. “No voy a parar, pido a las autoridades apoyo porque los medios de la entidad no difunden la desaparición de la gente”, manifestó desde el templete. Anita Vera, mamá de Alberto Martínez, el “tuitero” que fue acusado de terrorismo y sabotaje por difundir mensajes sobre la violencia en Veracruz, pidió justicia y la libertad de su hijo. “Mi hijo no es un terrorista. Le pido al gobernador que no sea injusto porque le está aplicando un delito que no existe”, demandó en medio de gritos de “libertad” de los asistentes. En su oportunidad, Javier Sicilia le exigió al gobernador la liberación de los “tuiteros” acusados de terrorismo. Janet Figueroa denunció también que el 17 de junio su padre Joaquín Figueroa y dos personas más fueron ejecutados supuestamente porque eran sicarios. “Nos desprecian las autoridades cuando hemos acudido a pedir justicia. Eran trabajadores, los bajaron de su camioneta, los torturaron y les dieron tiro de gracia. Del gobierno sólo hemos recibido amenazas”, manifestó entre nuevos gritos, ahora de justicia. Desde principios de año Xalapa ha sufrido un incremento de la violencia cuando en un enfrentamiento con policías y militares murieron 14 presuntos “zetas”. Sin embargo, desde mediados de agosto la violencia se ha agudizado aún más en esta ciudad donde las balaceras, enfrentamientos y desapariciones se han hecho cotidianas. Los datos son crudos: de febrero a mayo de este año hay 30 desapariciones de jóvenes, pero de acuerdo con información extraoficial habría mil 200 desaparecidos de todas las edades en los últimos años. El pasado domingo 11 se localizaron unas mantas en el centro donde los “zetas” advertían que por cada muerto de su grupo matarían un estudiante y que harían atentados en las escuelas, lo que ha provocado una psicosis social. A pesar de ello, este domingo por la tarde la ciudadanía xalapeña salió a la calle como hacía muchos años no lo hacía. Cerca de cinco mil personas llenaron la Plaza Lerdo después de una marcha encabezada por Javier Sicilia, organizada por agrupaciones ciudadanas, estudiantiles, sindicales y de derechos humanos que tenían mucho tiempo de no estar juntas y activas. Incluso la arquidiócesis de Xalapa, a cargo del arzobispo Hipólito Reyes Larios, emitió este domingo un comunicado agradeciendo la presencia de la caravana y destacando su tarea pacífica. En Xalapa se han obsevado sobrevuelos de helicópteros de la Marina y de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, así como convoys y retenes militares en diversos puntos de la ciudad. Toda esta situación permeó en el ambiente del mitin de dos horas y media realizado en la plaza, a donde llegaron los xalapeños desde las cuatro de la tarde.