Los Zetas, "El Chapo" y cártel del Golfo dominan Centroamérica: Congreso de EU

jueves, 22 de septiembre de 2011
WASHINGTON, D.C. (apro).- Un reporte emitido por el Congreso federal de Estados Unidos identifica a los grupos criminales mexicanos de “Los Zetas” y los cárteles de Sinaloa y del Golfo como los apoderados del trasiego de las drogas y otras actividades ilícitas en Centroamérica. “Las organizaciones mexicanas del tráfico de drogas, particularmente Los Zetas y los cárteles de Sinaloa y del Golfo, se han movido a Centroamérica debido a que es una región con un ambiente amigable para la realización de sus negocios, con gobiernos débiles y una libertad virtual sin acciones judiciales en su contra”, sostiene el último reporte del Congreso federal estadunidense, titulado Respondiendo a la violencia en Centroamérica. Emitido por el caucus del Senado para el Control Internacional de Narcóticos, el reporte de 54 páginas, sostiene que el desplazamiento de los grupos del narcotráfico mexicano a los siete países centroamericanos se debe también, en parte, a que el presidente Felipe Calderón les ha declarado una guerra sin cuartel con el apoyo de las fuerzas armadas. “Desafortunadamente, la violencia en Centroamérica no es únicamente llevada a cabo por las organizaciones del tráfico de drogas”, subraya el reporte. “Las pandillas trasnacionales en Centroamérica –con unos 70 mil integrantes–, están particularmente activas en El Salvador, Guatemala y Honduras”, puntualiza el expediente que develó el caucus senatorial. Firmado por los copresidentes del caucus, la senadora demócrata de California, Dianne Feinstien, y el republicano Chuck Grassley, del estado de Iowa, el reporte también indica que en Centroamérica hay otros grupos criminales que han incrementado la violencia en la región. “Redes criminales que incluyen a grupos mafiosos y que en algunas ocasiones son ligados de manera cercana a las élites (de los países) que incluyen a militares y exmilitares, así como funcionarios de los gobiernos”, puntualiza el reporte. Debido a su ubicación geográfica, cerca de los países productores de droga en Sudamérica, y de México, que está considerado como la principal ruta para el trasiego de las drogas que se consumen en Estados Unidos, Centroamérica es ahora un punto clave para las operaciones ilícitas de los narcotraficantes mexicanos, de acuerdo con la investigación. “Mientras los reportes de la violencia relacionada al narcotráfico en México continúan ocupando las primeras planas en la prensa, el caso de Centroamérica no recibe la atención adecuada”, denuncia el reporte que ordenó el caucus, y que se elaboró con investigaciones y viajes a la región de los integrantes del grupo legislativo dedicado a definir estrategias para el control del trasiego internacional de narcóticos. En términos comparativos los documentos señalan que Centroamérica es, incluso, una zona más violenta que México, pese a que en lo que va del sexenio de Felipe Calderón, la narcoviolencia arroja ya un saldo superior a los 36 mil muertos. El reporte sostiene, por ejemplo, que en el año 2010 en Honduras se registró un promedio de 77 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en El Salvador 66 y en Guatemala 50. Mientras que en el norte de México el promedio de asesinatos por cada 100 mil habitantes fue de 18 personas. Los legisladores que integran el caucus y encabezados por Feinstein y Grassley, le piden al gobierno del presidente Barack Obama poner más atención al problema de inseguridad y narcoviolencia en Centroamérica. Y para abordar el problema y apoyar a los gobiernos de la región, el reporte hace seis recomendaciones específicas: -Ampliar a los siete países centroamericanos los programas de extrañamiento y escrutinio de loas agencias locales a cargo de la Administración Federal Antidrogas (DEA). -Eliminar los sistemas burocráticos que se aplican a la entrega de la asistencia antinarcóticos que da Estados Unidos a Centroamérica, y con ello permitir que sean las embajadas estadunidenses de la región, y no la que está en México; la que se encargue del manejo de los respaldos para el combate al crimen organizado. -Establecer los programas de seguridad para testigos, fiscales y jueces, lo que ayudaría a que las personas utilicen más los recursos judiciales de sus países. -Establecer en las embajadas de Estados Unidos en Honduras y el Salvador, de una sección especial a cargo de asuntos antinarcóticos. -Alentar la extradición a Estados Unidos de los capos más importantes de los grupos criminales. Y mejorar la colaboración de la región con países como México para identificar las causas y recursos de la violencia y enfrentar mejor a las organizaciones criminales.