Encara Juárez otra amenaza: su propia policía

miércoles, 28 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Un reporte académico reveló que los habitantes de Juárez, Chihuahua, ciudad considerada como la más violenta del país por la guerra entre los cárteles de las drogas, enfrenta otra amenaza: su propia policía municipal. La "debilidad institucional" y la imposibilidad de cumplir con sus objetivos convierten a la policía juarense, integrada por 3 mil 100 agentes, "en una amenaza para la sociedad", señala la investigación llevada a cabo por El Colegio de Chihuahua, El Colegio de la Frontera Norte y el estadunidense Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego. El estudio, consigna la agencia Efe, destaca que "hay una clara conciencia entre los funcionarios de que la policía sí está involucrada en delitos, lo que habla de una integridad institucional débil, particularmente en los altos grados de mando". La investigación Diagnóstico integral de la policía municipal de Ciudad Juárez arrojó, además, que los agentes creen que la dependencia no tiene la capacidad para controlar la corrupción y los abusos a los derechos humanos. "La institución policial carece de eficientes mecanismos internos y externos de control y evaluación que permitan contener la corrupción y los abusos, en particular los practicados por oficiales de alto nivel y supervisores", asegura el documento. El texto fue realizado mediante una encuesta aplicada a 75% de los más de 3 mil 100 agentes de la misma corporación en junio de 2010. Entre 2008 y 2009, el entonces alcalde, José Reyes Ferriz, ordenó una depuración de agentes corruptos, evidenciados por exámenes de confianza y detectores de mentiras. Sobre esta depuración, el reporte revela que más de un tercio de los funcionarios encuestados considera que esa reestructuración interna no fue honesta ni confiable. "El proceso de purificación de la institución que se realizó en 2008-09 no fue riguroso ni equitativo, y el proceso de reclutamiento fue sólo para llenar los espacios vacíos, pero sin que fuera confiable", anotan los académicos. Los investigadores recomiendan revertir "las condiciones imperantes" en el trabajo de los agentes, "en particular los problemas de incertidumbre e inseguridad en el empleo y falta de profesionalismo". El 10 de marzo pasado, el teniente coronel Julián Leyzaola asumió como nuevo jefe de seguridad y desde entonces ha puesto en marcha cambios dentro de la corporación, como la reciente "sectorización" de los distritos policiales, cuyo objetivo es tener una mayor concentración de agentes por cada cuadrante de Juárez, vecina de la ciudad de El Paso, Texas. Desde entonces, según información oficial, han sido destituidos más de 400 uniformados por sus presuntos nexos con los cárteles de la droga. En paralelo, los agentes municipales –no únicamente de Ciudad Juárez– han sido blanco de atentados, bajo la ley de "plata o plomo", es decir, “o colaboras o mueres”. En Juárez sólo en 2010 fueron asesinados a tiros más de un centenar de agentes municipales por presuntos sicarios, de acuerdo con la Fiscalía General de Chihuahua (FGE). Y en lo que va de la actual administración, a cargo del alcalde Héctor Murguía, quien asumió en octubre pasado, han sido asesinados 55 uniformados. Recientemente, el gobierno municipal decidió armar también a los agentes de tránsito ante los múltiples ataques en su contra. Esta es la ciudad más violenta de México, con más de 9 mil asesinatos desde 2008 atribuidos al crimen organizado, en particular por la pelea que libran sicarios de los carteles de las drogas de Juárez y Sinaloa.