Aparece vivo sacerdote desaparecido en Guerrero; pagan $100 mil a extorsionadores

jueves, 29 de septiembre de 2011
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El sacerdote Edmundo Estrada Casiano apareció hoy sano y salvo, luego de que familiares y representantes de la diócesis Chilpancigo-Chilapa reportaron su desaparición, ocurrida el pasado martes 27. Según autoridades estatales, presuntos extorsionadores mantuvieron encerrado al prelado en un cuarto de hotel 24 horas antes de liberarlo. Durante su cautiverio, el sacerdote fue obligado a entregar a sus captores casi cien mil pesos, de acuerdo con reportes oficiales. Apenas ayer por la tarde, familiares y representantes de la diócesis denunciaron la desaparición del párroco del santuario de la Natividad de María, ubicado en la cabecera municipal de Tixtla de Guerrero, a 10 minutos de esta capital. Desde el pasado lunes 26, un grupo criminal comenzó a extorsionar, vía telefónica, a Estrada Casiano, quien se trasladó a esta capital para realizar depósitos en una sucursal bancaria. La última ocasión que fue visto el sacerdote fue el martes por la tarde, indica un escueto comunicado difundido por la diócesis. Luego de la denuncia sobre la desaparición del cura, se aplicó un operativo policiaco en Tixtla y Chilpancingo, y aproximadamente a las 13:30 horas de este jueves fue encontrado en una habitación del Hotel Victoria, ubicado en la calle José María Morelos y Pavón, en pleno centro de esta capital. De acuerdo con reportes oficiales consultados por Apro, Estrada Casiano y sus familiares habrían entregado al menos 70 mil pesos, mediante depósitos bancarios, a los extorsionadores. El sacerdote de 61 años y originario del municipio de Atenango del Río, estaba solo en la habitación del hotel y su estado de salud se reporta como estable, según un reporte de la policía municipal. Tras su liberación, el prelado fue trasladado a la sede de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), al sur de esta ciudad, donde presentó una denuncia de hechos. Acompañado del obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala, y el subsecretario para asuntos religiosos del gobierno estatal, Javier Bataz, Estrada Casiano rindió un informe detallado de la forma como fue extorsionado vía telefónica desde el lunes 26 y hasta el momento en que fue liberado. De acuerdo con el cura, el lunes recibió una llamada telefónica, mientras se encontraba en Tixtla, y le ordenaron que se dirigiera a Chilpancingo. Los delincuentes le advirtieron que realizarían “una inspección en su iglesia” y no querían problemas. Señaló que los extorsionadores le ordenaron encerrarse en el hotel, que llamara a sacerdotes y familiares para que pagaran “el rescate” y que no respondiera llamadas telefónicas. Por eso, dijo, no atendía las llamadas de amigos y familiares o contestaba y colgaba inmediatamente. “En el hotel estuve dos noches y dos días. No supe si pedían dinero y nada más me decían: habla a tal sacerdote, comuníquese un ratito con él y siga las instrucciones, y después hablaba con mi familia. Me decían que les dijera que estaba bien, que siguieran las instrucciones todos, los sacerdotes y la familia”, expresó Estrada Casiano. Sin aportar detalles sobre el perfil de los extorsionadores, el cura dijo que nunca vio a los delincuentes y que todo se desarrolló vía telefónica. Por su parte, el obispo Alejo Zavala aseguró que ha recibido quejas de varios sacerdotes que han sido víctimas de amenazas e intento de extorsiones como la que sufrió el cura de Tuxtla, pero no abundó sobre el tema. Autoridades estatales presumen que este caso se trata de una extorsión a distancia, es decir una red de delincuentes que operan dentro y fuera de los penales. En esta capital, desde hace un par de meses este tipo de modalidad de extorsión ha venido en aumento y son varios los casos donde empresarios y comerciantes han entregado cantidades que van de los 20 mil a los 100 mil; las víctimas han sido encontradas en habitaciones de hoteles donde los delincuentes los obligan, vía telefónica, a permanecer en el lugar hasta que sus familiares pagan el rescate, por lo general a través de depósitos bancarios, informó una fuente oficial que pidió el anonimato.