Actividad empresarial de las periodistas asesinadas, principal indagatoria de la PGJDF

lunes, 5 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) comenzó a cerrar el círculo en la investigación del crimen de las periodistas Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga. A pesar de que organismos nacionales e internacionales han solicitado a esa dependencia que no descarte ninguna línea de investigación, la procuraduría capitalina se ha centrado en una: la actividad empresarial de ambas mujeres. Y es que, a decir del el titular de la PGJDF, Miguel Ángel Mancera, González Trápaga no sólo era socia de la casa de cambio Eurodólar, ubicada en el Aeropuerto Internacional de esta ciudad, sino que mantenía relaciones de negocios con el empresario recientemente asesinado en la colonia del Valle, Víctor Javier Perera Calero. Según Mancera Espinosa, antes del crimen del empresario inmobiliario la exreportera de Televisa había conversado con él sobre un proyecto editorial. Sobre el retiro de un millón de pesos que realizó González Trápaga de la casa de cambio el mismo día de su muerte, el funcionario capitalino señaló que documental y “financieramente aún no está comprobado ese dato”. No obstante, reconoció que existe la versión de que realizó una disposición considerable. En entrevista radiofónica con Sergio Sarmiento y Guadalupe Juárez, el procurador de Justicia del DF manifestó que si bien las periodistas no estaban en pleno ejercicio de sus funciones en el momento del homicidio, no se descarta que éste pudiera tener relación con su labor periodística, aunque “no tenemos ningún indicio que apunte hacia allá”, dijo. Respecto del retiro de un millón de pesos que presuntamente salieron de la Central de Abasto, aclaró que el único dato que se tiene es que entre los años 1996 y 2000, la periodista González Trápaga tuvo alguna vinculación con bodegas, pero en fechas recientes no encontraron nexo alguno. Sobre la casa de cambio, Mancera Espinosa recalcó que se encuentra en resguardo ministerial y en ella trabajan peritos en cibernética, así como expertos de la Unidad de Inteligencia Financiera del Gobierno del Distrito Federal y otras autoridades. Asimismo, adelantó que en el transcurso del día se reunirán con los familiares de las dos periodistas para conocer algunos otros detalles de su círculo personal. En tanto, el director de la revista Contralínea, Miguel Badillo, confió en el trabajo que realiza la PGJDF para esclarecer los hechos, pero exigió transparencia en la investigación y la detención de los responsables. En conferencia de prensa, en la que estuvo acompañado del comisionado ciudadano de InfoDF, Salvador Guerrero Chipres, demandó a las autoridades involucradas en el esclarecimiento del doble homicidio no ceder ante presiones externas, ya que –añadió– esta investigación “no debe depender de las administración de crisis de la autoridad”. Badillo adelantó que en los próximos días se convocará a una movilización para demandar respeto a la vida y al trabajo de los periodistas, así como el esclarecimiento puntual del homicidio. Además, agregó que el Relator Especial de Naciones Unidas para la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y expresión manifestó “su más profunda consternación” ante el asesinato de la colaboradora de Contralínea, Yarce Viveros, y la periodista independiente González Trápaga, y recomendó tomar las medidas necesarias para garantizar una investigación independiente y ágil que permita determinar los hechos y dar con el paradero de los responsables. Asimismo, aclaró que las reporteras no trabajaban para ninguna colaboración, que él tuviera conocimiento, de la Central de Abasto, ya que al momento de su asesinato no llevaban a cabo ninguna labor de investigación periodística y sólo participaban en la realización de una revista para la Asociación Mexicana de Profesionales e Inmobiliarios (AMPI).