Peña Nieto deja inundaciones en Edomex y se placea en Veracruz

martes, 6 de septiembre de 2011
JALAPA, Ver. (apro).- A nueve días de que concluya su gestión en el gobierno del Estado de México, Enrique Peña Nieto estuvo aquí para atestiguar, junto con su homólogo veracruzano, Javier Duarte, un acuerdo de “hermandad” entre Jalapa y Toluca, “las capitales de los estados más poblados del país”, gobernados por el PRI. A las cuatro de la tarde, con casi 6 horas de retraso el mexiquense arribó al Palacio de Gobierno, donde se montó un impresionante operativo de seguridad que cubrió varias cuadras a la redonda y se restringió el acceso de los invitados que previamente tuvieron que acreditarse para poder asistir al evento programado para las 11 de la mañana. La visita de Peña Nieto a esta ciudad 24 horas después de haber rendido su sexto Informe de Gobierno y a pocos días de que concluya su sexenio, generó todo tipo de comentarios entre la clase política veracruzana, el sector empresarial y hasta del clero, que media hora antes de la cita prácticamente atiborraron las entradas del Palacio de Gobierno. El pretexto de la inusitada visita de Peña Nieto a tierras veracruzanas, a pesar de la emergencia que en estos momentos enfrentan algunos municipios de su entidad debido a las inundaciones, fue atestiguar la firma de un acuerdo de “hermandad” entre las ciudades de Toluca y Jalapa, gobernadas por las alcaldesas priistas María Elena Barrera Tapia y Elizabeth Morales García, respectivamente. No obstante las especulaciones generadas en su entorno, Peña Nieto negó que su visita a la capital del estado tuviera alguna relación con sus aspiraciones políticas futuras. “De ninguna manera se trata de iniciar ninguna precampaña y menos sobre algo que no he anticipado qué voy a hacer”, subrayó el mexiquense en rueda de prensa conjunta con el mandatario veracruzano. “Lo que sí quiero dejar en claro es que, de ninguna manera, este encuentro se hace con ánimo de despertar suspicacias o darle lecturas contrarias. Nos gusta actuar de frente, con verdad y con transparencia. Lo que estamos haciendo aquí es justamente signando este acuerdo, en esta recta final de mi administración y respondiendo a la invitación del gobernador de Veracruz”, insistió. En su oportunidad, Duarte señaló que la visita de Peña Niego obedeció a una invitación que él mismo le hizo al mexiquense. Y si lo hizo ahora, “fue porque, precisamente, queríamos que viniera en calidad de gobernador del Estado de México, porque para mí es muy importante este hermanamiento entre dos ciudades que representan a dos estados tan importantes para el desarrollo nacional”. En el informe de gobierno de Peña Nieto, dijo, “quedó más que claro y demostrada su capacidad, su talento y los resultados que ha dado a su entidad”; Los veracruzanos, agregó Duarte, “queremos tener un gobierno tal y como se hizo en el Estado de México, de compromisos, resultados, eficaz, eficiente y transparente para seguir adelante”. Peña se resistió a precisar sus aspiraciones presidenciales. “Lo he señalado de manera reiterada que lo que vaya a hacer, no obstante que ya lo tenga yo definido en mi fuero interno, lo haré público hasta que concluya mi gestión por respeto a la responsabilidad que tengo como gobernador y porque ya falta muy poquito”, aclaró. “Se me ha preguntado todo este tiempo en reiteradas ocasiones qué va a hacer, pero ya sólo faltan nueve días y pasando esos nueve días les revelaré lo que ya decidí, lo que voy a hacer una vez que concluya mi gestión”, reiteró ante la mirada del mandatario veracruzano, quien no dejó de alabar los resultados obtenidos por Peña Nieto como gobernador del Estado de México. En otro punto, ambos mandatarios coincidieron en que el tema de mayor preocupación en este momento en el país es la inseguridad, “el clima de incertidumbre, de intranquilidad y hasta de cierta zozobra de la sociedad mexicana por la irrupción y forma en que se ha extendido el crimen organizado generando violencia”.

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