Advierte Woldenberg riesgo de que se repitan "Pemexgate" y "Amigos de Fox" en 2012

viernes, 9 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El exconsejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, advirtió este viernes que en las elecciones presidenciales de 2012 podrían repetirse fenómenos similares al “Pemexgate” y “Amigos de Fox”, a través de los cuales se inyectaron fondos para las campañas presidenciales de Francisco Labastida (PRI) y Vicente Fox Quesada (PAN) en el año 2000. “El hecho de que existan las normas que prohíben una determinada conducta no quiere decir, ni mucho menos, que esa conducta no se pueda repetir”, señaló Woldenberg durante su participación en el panel “Retos de la próxima generación de la transparencia”. El “Pemexgate” y “Amigos de Fox”, añadió, pueden repetirse en la próxima elección presidencial, debido a que, añadió, “toda norma puede ser violada. Por eso es la norma: las normas son prescriptivas, dicen lo que no debe hacerse, porque por desgracia sí puede hacerse”. De acuerdo con el exconsejero presidente del IFE, en su momento ese órgano electoral hizo la investigación correspondiente y sancionó, porque en ambos casos se violó la ley de manera flagrante. Durante su participación en la octava Semana Nacional de Transparencia del IFAI, el autor de El desencanto y La construcción de la democracia, entre otras obras, planteó hacer públicos los padrones de los militantes, porque “hasta donde yo alcanzo a ver –dijo– es muy probable que estén desactualizados, y los propios partidos tienen padrones muy incompletos de sus afiliados”. Ese, añadió, no es un problema solamente del IFE, sino de los propios partidos que no tienen al día su listado de militantes. Por otro lado, el analista político se pronunció a favor de la plena autonomía constitucional del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) y de todos los organismos garantes de la transparencia a nivel estatal. Destacó que un tema central para la rendición de cuentas es fortalecer y ampliar la independencia de los órganos de control del Estado, a fin de lograr la total desvinculación orgánica de la administración pública a la que buscan vigilar. El académico de la UNAM destacó que cuando no existe autonomía constitucional plena siempre estará presente la tentación de regresiones y de ejercer presiones veladas. La autonomía plena, dijo, es la vía más segura para garantizar el mandato constitucional de máxima publicidad, la cual sólo será limitada por disposiciones legales y conforme a una adecuada motivación.